Mikel MARROQUíN | 1986-2011

El Cielo C.F. ficha a un jugador carismático y muy alegre

Imanol CARRILLO|02/08/2011 00:00

Un trágico accidente sucedido el pasado jueves trajo las malas noticias desde la isla balear de Ibiza hasta Donostia. Nunca es fácil asimilar la pérdida de una persona, y más cuando es un amigo. Ayer Mikel Marroquín recibió la última, emotiva y más que merecida despedida con el homenaje que se le rindió en la iglesia de San Marcial de Altza, que se quedó pequeña con la masiva presencia de familiares, amigos y vecinos.

Algunos conocían a Mikel en lo futbolístico; otros en lo humano. Un servidor puede presumir de haberlo conocido en esos dos comportamientos. En lo deportivo, siempre se mostró como un sensacional compañero, y un jugador técnico, descarado, cumplidor y, sobre todo, muy comprometido en todos los equipos en los que jugó.

Nunca aparcaba de su vida el deporte. Daba igual si era un lunes o un domingo por la mañana, que siempre intentaba mantenerse en forma corriendo o haciendo abdominales.

Además, sentirse sano nunca hizo que renunciase en absoluto a estar con toda la gente que quería y, por supuesto, lo quería. Familiares, novia y amigos siempre tuvieron a su lado a una persona extraordinaria, legal, capaz de hacer cualquier cosa por ellos y, sobre todo, alguien carísmatico, muy feliz y bromista con todo el mundo.

Los momentos compartidos con Mikel eran muy graciosos, repletos de diversión. Las tardes y las noches se hacían cortísimas dentro de aquel garaje de barrio donde compartía risas, chistes, juegos y confidencias con todos sus inseparables amigos. Y los viajes, los paseos y las noches de juerga se hacían más agradables con su presencia.

Por todo ello, los que aún tenemos el privilegio de seguir jugando a fútbol nos sentimos con la obligación de ofrecer el doble de nuestra capacidad en cada entrenamiento y en cada partido para algún día, estés donde estés, encontrarnos de nuevo y volver a jugar y echarnos unas risas juntos.

Mikel, siempre serás recordado por todos los que te quisimos y nos cautivó tu manera tan positiva de ver la vida. Beti egongo zara gure bihotzetan!

De parte de tus padres, hermanas, primos, novia y amigos.