ENTRE LA ADAPTACIÓN AL TURISMO Y LA RESISTENCIA COTIDIANA
El precio de mantener la identidad
En Panamá, dos formas de vida conviven con realidades opuestas. La comunidad Emberá espera cada mañana la llegada de una lancha cargada de visitantes, encontrando en el turismo su motor de subsistencia. A seiscientos kilómetros de allí, la comunidad Ngäbe se aferra a la pesca, las mareas y una tierra ancestral, mientras observa el paso de las embarcaciones que conectan las aldeas vecinas. Dos caminos distintos frente a los cambios del mundo actual para preservar una identidad construida entre la adaptación y la resistencia.





