Nada nuevo bajo un sol de plomo, un mercado de hierro y tantas balas de plata. Pero, si todo está inscrito en la memoria, me temo que nada une más a Argentina y al Estado español que sus represiones internas: los detenidos-desaparecidos de allí y las cunetas todavía de aquí. El banal ardor patriótico deportivo no tiene nada nunca de neutral