Entre el luchador sensible y el matón violento
Se han cumplido cincuenta y cinco años del nacimiento del influyente rapero Tupac Shakur y la editorial bilbaina Liburuak publica su biografía oficial. Una semblanza detallista, y en parte exculpatoria, de quien pretendió ser heredero rebelde de los revolucionarios Panteras Negras. Vivió y murió en un torbellino de éxito popular, ostentación económica y violencia mafiosa.

Los imperios impuestos a los pueblos colonizados construyen contradictorias culturas mixtas. La barbarie europea masacró primero a poblaciones nativas de América y necesitó después esclavizar a miles de personas africanas. Tras grandes cambios geopolíticos, Estados Unidos lideró el dominio imperial blanco. Un poder protagonista de las mayores agresiones bélicas recientes con la supeditación de una buena parte del mundo a sus intereses.
Pero, además de agresión y dominio, creó nuevas formas sociales y artísticas. Su particularidad fue que esa mezcla la protagonizó en gran parte la nación heredera de la esclavitud, sobre todo en el campo musical. A la contra de la discriminación racial, el blues, jazz, soul, rock, R&B, funk y otras variantes sonoras que se extendieron por el mundo nacieron en el seno de la Black America.
Del melting pot urbano de sonidos y poesía surgió a comienzos de los setenta el hip-hop, protagonizado por una generación afroamericana y latina con nuevas formas sonoras y literarias.
Su apartado vocal fue el rap, convertido en vanguardia de la música popular, con proclamas radicales de creadores tipo Public Enemy o Run-DMC. El lado más amable lo constituyó el capítulo naturista de experiencias como De la Soul o A Tribe Called Quest. Pero se transformó en un enorme negocio y la conciencia racial y social perdió peso frente al éxito y el dinero, actitudes conservadoras, machistas y hasta criminalmente mafiosas.

MITO
En ese hervidero, Tupac Shakur, muerto a tiros en 1996 con 25 años, se convirtió en uno de los mitos del género, personificando muchas de sus contradicciones. Conocido también por 2Pac, Pac o Makaveli, vivió una trepidante existencia que influyó en lo musical y estético a miles de jóvenes.
Con abundancia de libros y documentales sobre su persona, en 2023 apareció “Tupac Shakur. La biografía autorizada”, que ha editado en castellano Liburuak (Last Tour). Por elección de Afeni Shakur, su madre y heredera, la escribió Staci Robinson, colega del cantante y actor desde los 17 años. Licenciada en Historia, se especializó en el artista rapero con publicaciones y guiones. La proclamada «primera y única biografía autorizada por los herederos», está acompañada de diarios, fotos y otras imágenes.
Con acceso exclusivo a ese material por parte de su autora, la promoción explica que «no se limita a narrar el ascenso y la trágica caída de la superestrella del hip-hop, sino que aboga por la integridad de Tupac como intelectual y activista dedicado a la lucha contra la opresión». Y así resume las intenciones del músico: «Era hora de contar la verdad sobre la historia de Estados Unidos, sobre su oscuro pasado y, sobre todo, sobre la opresión y las desigualdades que asolaban a las comunidades».
UNA REGIA SERPIENTE
Nacido con el nombre tapadera de Parish Lesane Crooks el 16 de junio de 1971 en el neoyorquino Harlem, a la edad de un año fue renombrado Tupac Amaru Shakur, en honor del revolucionario Tupac Amaru II, ejecutado en Perú en 1781, tras fracasar su levantamiento contra el poder colonial español. Tupac significa “regio” o “brillante” y Amaru es serpiente.
Su madre era Alice Faye Williams (1947), rebautizada en yoruba como Afeni, “querida” o “amante del pueblo”, una militante armada que en sus memorias “Evolution of a Revolution” escribiría: «Como mujer negra en este país, nacida con el pelo corto, rasgos negroides y una fuerte personalidad, no sé dónde estaría hoy si no hubiera sido por el Partido Pantera Negra. Me salvaron porque me enseñaron a defenderme. Celebraban mi identidad».

Convivió con Lumumba Shakur y con otros miembros de la organización Pantera. Lumumba era hijo de Saladin Shakur, con una importante influencia en la resistencia negra y popularizó entre la comunidad ese apellido árabe que significa “Agradecido”.
SABIDURÍA Y SUPERVIVENCIA
Afeni quiso que su hijo «tuviera el nombre de un revolucionario de los pueblos indígenas del mundo. Que supiera que era parte de la cultura mundial y no sólo de un barrio». Era la decisión de una mujer que, un mes antes del nacimiento de su hijo, estaba siendo juzgada en Nueva York en el proceso a veintiún miembros de su movimiento, la mayoría absueltos.
Pobre de solemnidad, se vio obligada a menudo a compartir el piso de su hermana, que tenía ya cinco criaturas propias, por lo que la convivencia era caótica y divertidamente creativa. Pendientes siempre de la represión, la cárcel y la muerte, el pequeño Shakur añadía la duda de su origen biológico. Era hijo del ex Pantera Billy Garland, ausente de su vida pero que reclamó la mitad de la herencia tras su muerte y llegó a un alto acuerdo económico con la madre del artista.
El rapero tuvo un hermanastro mayor, Mopreme Komani, y la hermanastra menor Sekyiwa. La biografía resume las múltiples influencias de las distintas parejas de su madre en el niño: «Las complejidades del intelecto preadolescente de Tupac se moldearon como una moneda de dos caras: sabiduría y recelo, por un lado, supervivencia callejera, por el otro».
PRECOCIDADES
El joven Shakur vivió en consecuencia la lucha de la nación afroamericana desde el centro de la batalla. Aunque en situación de pobreza y hasta enganchada al crack, su madre consiguió darle una formación culta y autónoma.
En 1984 se mudaron a un degradado barrio de Baltimore para habitar un apartamento donde corrían, literalmente, las ratas.
Tupac estudió interpretación, poesía, jazz y ballet en una escuela de arte. Interpretó a Shakespeare, ganó concursos de rap, usó sus primeros nombres artísticos, Casanova Kid y MC New York, y montó el dúo Eastside Crew, que tuvo una oferta discográfica cortada de cuajo por su madre. Después pasaron a cuarteto como Born Busy. Militó en la Liga Juvenil Comunista a través de su novia, hija del responsable local del Partido Comunista.

Apremiada por las dificultades, su madre lo envió en 1988 al ghetto negro de Marin, San Francisco, donde vivía la hija pequeña en casa de familiares. Un tiempo después se unió a sus hijos. Con 17 años, Tupac se centró en el rap y entró en el ambiente local uniéndose al grupo O.N.E. (One Nation Emcees) y más tarde volvió al formato de dúo como Strictly Dope.
Destacó también en el grupo de teatro del instituto interpretando a Otelo o Martin Luther King Jr. y se integró en un grupo de poesía. Su deseo central seguía siendo «sacar un disco y salir en una película. Si no puedo hacerlo, seré presidente de los New Afrikan Panthers».
UN GRITO DE GUERRA
Uno de los pasatiempos favoritos del pequeño Tupac era montar shows para la familia. A los doce años debutó como actor en el célebre Apollo de Harlem con un papel en la importante compañía 127th Street Repertory Ensemble.
Se inició en el hip-hop en 1990 como bailarín con Digital Underground, bajo el nombre artístico de 2Pac. Inauguró su trayectoria discográfica en 1991 con “2Pacalypse Now”, que definió como «un grito de guerra. Un disco sin chorradas que habla sobre cómo vivimos, cómo nos sentimos realmente». Sus valientes proclamas y actitudes le iban a convertir en referencia mayor de la lucha negra.
Su naciente popularidad se reforzó en paralelo actuando en las películas “Juice” y “Justicia poética”. Centrado en lo musical, compuso abundantemente y su personal lírica y mente abierta en lo sonoro volvieron a concitar unanimidad crítica y de público en su reválida “Strictly 4 My N.I.G.G.A.Z.”.
Tras el disco colectivo “Thug Life: Volume 1”, arrasó con “Me Against the World”, que se publicó en 1995, con su autor en la cárcel. Una vez libre, fue el primer rapero que se atrevió con un álbum doble, “All Eyez on Me”, y rompió nuevas barreras de ventas. Un «disco furioso», pero con su lado festivo como “California Love”.

Renombrado como Makaveli, elaboró en tiempo récord “The Don Killuminati: The 7 Day Theory”, último álbum de estudio. Trasladado a Los Ángeles, se había convertido en líder rapero internacional que acumuló exitosas canciones como “Changes”, “Brenda's Got a Baby”, relatos íntimos tipo “So Many Tears” o tonos festivos como “I Get Around”.
MALA VIDA
El rapero sumó al menos una decena de encontronazos con la ley, con tres entradas en prisión, y acumuló una larga lista de gente cercana muerta por la Policía o entre rivales. Varias de sus canciones se refirieron a ese tipo de muertes como “How Long Will They Mourn Me” o “Pour Out a Little Liquor”.
En verano de 1992 acudió con su equipo a la 50ª edición del popular Marin City Festival de su antigua residencia californiana, donde existía malestar por unas declaraciones suyas sobre la localidad. Hubo buen encuentro con jóvenes fans, pero también gente que le increpó. Surgió una pelea, 2Pac esgrimió una pistola que llevaba con licencia, que se le cayó en el tumulto. La recogió su hermanastro Maurice Harding, que disparó y mató al niño de raza negra de seis años Qa’id Walker-Teal, que paseaba en bici junto a la escuela local. El grupo huyó hacia el flamante Jeep del rapero, pero la gente les rodeó y reventó las ventanillas hasta ser detenidos.
Fueron liberados sin cargos por razones legales sobre armas. La biografía de Robinson dice que «no fue capaz de hacer las paces consigo mismo y nunca se recuperó realmente de aquello». Pero en un libro pleno de detalles biográficos menores oculta que la pistola era suya y que tuvo que indemnizar a la madre con más de 300.000 dólares.
RAPERO MATÓN
Su proyecto Thug Life (Vida de matón), de supuesta intención social positiva, aumentó el perfil violento del artista. En 1993 fue acusado junto a otros dos colegas de haber abusado de la joven de 19 años Ayanna Jackson. Alegó siempre su inocencia, pero fue condenado a 18 meses de cárcel por «acto de violencia brutal contra una mujer indefensa», aunque la biografía oficial da una versión más edulcorada y hasta habla de «acusaciones falsas».
En los once meses de prisión, leyó a Maya Angelou, Maquiavelo (del que tomó el nombre Makaveli) o “El arte de la guerra”, del estratega chino Sun Tzu, y se casó con Keisha Morris, aunque el matrimonio duró un año. Tras ser visitado por el polémico empresario Sue Knights, fichó por su discográfica Death Row Records, bajo el paraguas de Interescope Records. Con la obligación de grabar tres discos, el acuerdo era astronómico e incluía la compra de una casa para su madre y su tía. Con el dinero procedente de los derechos editoriales, se pagó también su fianza carcelaria y se integró en el capítulo del gansta rap.
Sumó cuatro álbumes en vida, media docena de discos póstumos de estudio, con producciones de archivo, y más de diez recopilatorios, con un total de setecientas trece canciones originales. Ha vendido más de setenta y cinco millones de discos. En cine y TV acumula siete títulos y existe una docena de documentales sobre su vida y obra. Se calcula que, a pesar de los numerosos problemas legales, acumuló entre 40 y 50 millones de dólares.

A TIROS
Aunque renunció al proyecto “Thug Life”, acentuó su vida problemática envuelto en la violenta colisión entre promotores y discográficas de rap de la costa este con la del oeste. En 1994, antes de que saliese la sentencia respecto al abuso sexual, fue asaltado junto a su gente a la entrada de unos estudios neoyorquinos. A pesar de esgrimir dos pistolas, recibió cinco disparos, ninguno mortal. Se volvió paranoico sospechando de todo el mundo, incluidos sus colegas Randy “Stretch” Walker y The Notorious B.I.G., que morirían víctimas de las intrincadas rivalidades raperas.
El 7 de septiembre de 1996, Tupac y el entorno del jefe Sue Knight acudieron ostentosamente en diez coches a un combate de boxeo en Las Vegas y tuvieron después un choque con un miembro de la banda rival Southside Crips. Horas más tarde, el vehículo de Knight fue acribillado, Tupac recibió cuatro disparos y falleció seis días después. Fue incinerado y los restos, enterrados en Soweto, Sudáfrica.
Como ha ocurrido tantas veces, incluso con el magnicidio de Robert F. Kennedy, la investigación policial y las diversas teorías se enredaron en una madeja de confusión. En 2002, “Los Angeles Times” publicó una investigación que alegaba que Baby Lane, interrogado una vez por la Policía de Las Vegas, era el responsable. Falleció en 1998 en un tiroteo sin relación con el caso.
INMADUREZ
La biógrafa oficial liga sus comportamientos con el legado materno y arranca con una larga entrada dedicada a su madre, que falleció en 2016, a los sesenta y nueve años, reconciliada con su hijo que se había distanciado en sus años de drogadicción. Le había dedicado su exitosa canción “Dear Mama”.
El difícil equilibrio entre las ideas sociales positivas y liberadoras aprendidas en casa y la vida profesional en un entorno tan agresivo, envolvió al hijo de Panteras Negras en sonadas contradicciones. Convivieron una ira revolucionaria sincera y preocupada por la gente oprimida con la violencia callejera y la lógica empresarial.
En 1993 se pronunció en la revista “The Source” contra el matrimonio interracial, señalando directamente al respetado productor Quincy Jones, lo que parece rompió una breve relación que Tupac mantenía con Madonna. Pero su última novia Kidada era precisamente hija de Quincy y el rapero «expresó su profundo arrepentimiento y culpó a su propia inmadurez», según su biógrafa.

HONESTIDAD RADICAL
La biografía subraya esa dicotomía entre revolucionario sensible y matón violento e insinúa que este último fue sobre todo una construcción de la prensa sensacionalista. En su última época pareció reunir un abanico de propósitos como casarse y tener hijos, independizarse como empresa Euphanasia y montar un imperio de restaurantes, moda, videojuegos, libros… También reconciliar las escenas raperas del este y oeste, promover planes sociales y hasta presentarse a alcalde.
Pero su existencia real era de ostentación económica y se movía protegido, armado y con chaleco antibalas. A la imagen de preso por violencia sexual se añadió la de engreído matón, causante indirecto de la muerte de un niño y salvado por la Policía de ser linchado por su antiguo vecindario. Y poco de hermoso tuvo su final, seis jornadas de incomunicada agonía protegida por un entorno armado.
Poeta del gueto y artista revolucionario, colgado de la marihuana, ha enganchado a jóvenes de todo el mundo que lucen su imagen comercializada por grandes cadenas. Como anotó el periodista Chuck Philips, el «héroe popular negro» habría ayudado a «elevar el rap de una cruda moda callejera a una compleja forma de arte, preparando el escenario para el actual fenómeno global del hip-hop».
En sus conclusiones, la biografía oficial habla de «honestidad pura y radical» y endulza a Pac dividiéndolo en «su lado bueno y su lado intrépido». Su fulgurante vida se ha analizado metafóricamente como epílogo de la revolución fallida de sus mayores y símbolo de los costos que sufre la nación negra por perseguir las legítimas aspiraciones que despertaron el fervor político, hoy aplazado, negado o simplemente abandonado.
Premonitoriamente obsesionado con la idea de morir joven, cantó en 1999: «En caso de que fallezca, cuando mi corazón ya no pueda latir, espero morir por un principio o una creencia por la que haya vivido. Moriré antes de tiempo porque siento la profundidad de la sombra. Quise lograr tanto antes de que llegara mi muerte que he asumido la posibilidad y he limpiado la última lágrima de mis ojos. Amé a todos los que fueron auténticos, en el caso de que fallezca».





