XANDRA ROMERO
SALUD

Embarazo y dieta (II)

gara-2016-02-16-Noticia

Estar embarazada, en principio, tan solo requiere estar pendiente de una serie de cuidados relacionados con la alimentación. Sin embargo, una situación muy diferente es estar embarazada con obesidad o sobrepeso previos.

El sobrepeso y la obesidad están aumentando espectacularmente en el embarazo. De hecho, un estudio de 2010 detectó que la obesidad en el primer trimestre había crecido del 7,6% a 15,6% en 19 años.

La obesidad y el aumento de sobrepeso durante el embarazo es uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la diabetes, así como de otras patologías. El exceso de grasa durante el embarazo crea un entorno anormal en el útero que conduce a la obesidad fetal-neonatal, que se asocia con la obesidad infantil y de adultos, así como la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico en la edad adulta.

La acumulación intra-abdominal (visceral) de grasa, característica de la obesidad, se traduce en un conjunto de trastornos metabólicos, también durante el embarazo, que provocan efectos perjudiciales sobre la salud de la mujer, como mayor riesgo de padecer diabetes gestacional, hipertensión y preeclampsia. Sin embargo, lejos de lo que pueda parecer, en embarazadas con sobrepeso o con obesidad no se recomienda una restricción calórica, ya que no parece ser beneficiosa en cuanto a la prevención de complicaciones. De hecho, la pérdida de peso durante el embarazo puede conducir a malos resultados. La ingesta de energía diaria en el embarazo de 600-1500 kcal (muy escasa) se ha asociado con parto prematuro, muerte fetal y defectos del tubo neural en la primera mitad del embarazo. La ingesta energética restringida durante la segunda mitad del embarazo se ha asociado con bajo peso al nacer el bebé.

Por lo tanto, es importante que no se reduzca la cantidad de comida en mujeres obesas. En este caso, tan solo deben evitar aumentar las 200 calorías adicionales al día que están recomendadas para embarazadas en normopeso, según el Committee on Medical Aspects of Food Policy.

En el caso de que el embarazo haya sido planeado, se recomienda la pérdida de peso antes de la concepción y después del parto en lugar de durante el embarazo.

En esta situación, el asesoramiento dietético en el embarazo debe centrarse en una alimentación saludable con una dieta equilibrada, haciendo hincapié en seguir una dieta baja en azúcar, pues es a menudo una dieta reducida en calorías y puede prevenir el aumento excesivo de peso durante el embarazo.

Además, se recomienda a las mujeres embarazadas ser físicamente activas e incorporar al menos 30 minutos de actividad de intensidad moderada cada día. Sin embargo, las mujeres que no hacen ejercicio con regularidad antes del embarazo deben comenzar con no más de 15 minutos de actividad continua tres veces por semana, alcanzando gradualmente una meta de 30 minutos.

Todas estas recomendaciones deben seguirse, en última instancia, para adecuar la ganancia de peso durante el embarazo a las directrices del Instituto de Medicina de Estados Unidos, que ya en 2009 recomendaba a las mujeres embarazadas con sobrepeso limitar el aumento de peso a 9 kg y a menos de 6 kg para las que tengan obesidad.