09/09/2018

Mark Lanegan & Duke Garwood
GOTZON URIBE
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Todo comienza con un conjuro, algo chamánico sobre una máscara de la muerte. El golpeteo de una caja de batería primitiva, un sonido fluido y una voz invitan al oyente a unirse a un coro nocturno. Como un rayo de luz vislumbrado detrás de una puerta cerrada en la oscuridad de la noche, la primera canción, titulada “Save Me”, es el comienzo de la notable secuencia de temas que forman “With Animals”, el nuevo disco de Mark Lanegan y Duke Garwood. Grabado entre Los Ángeles, Pasadena y el desierto de Joshua Tree, es el segundo álbum que crean juntos estos dos artistas, quienes han pasado sus carreras acechando en las periferias y haciendo un mapeo de los sonidos de la madrugada. Las doce canciones del disco son espectrales y nervudas, a menudo definidas por los espacios entre los sonidos. Un silbido fantasmal se teje alrededor de una sola nota palpitante sobre “Lonesome Infidel”, y “Feast to Famine” flota sobre el sonido de una guitarra tan colgada y lavada con distorsión que apenas se puede reconocer. Es música soul interpretada solo como ellos lo saben hacer.

Durante la última década, los lazos de unión entre Lanegan y Garwood han sido constantes. “Black Pudding” se llamaba el debut que publicaron en 2013, Garwood también ha contribuido en los discos en solitario de Lanegan –“Blues Funeral” (2012) y “Gargoyle” (2017)–, y ha realizado una gira como parte de su banda. La composición y la grabación se dividieron entre el estudio y el intercambio de música entre la casa de Garwood, en Londres, y la de Lanegan, en Los Ángeles. En otros lugares, la tecnología ayudó a que las relaciones de trabajo transatlánticas del dúo fueran relativamente fáciles.

Mientras “Black Pudding” colocaba la guitarra mercurial de Garwood en el centro de la escena, “With Animals” está construido con otras herramientas. Tratado de manera analógica, parece que ambos se han escondido en un estudio de grabación de los años 60 mientras el apocalipsis estalla en el exterior. Soul, oscuridad y canciones que navegan en la electrónica como si Burial o Boards Of Canada hubiesen estado en el estudio.

Pero suena diferentes y personales, porque el suyo es un mundo extraño y “With Animals” esconde canciones polvorientas que suenan como si hubieran sido creadas en compañía de los habitantes de la noche. La canción más directa y más impactante del álbum es el cierre, “Desert Song”. Con más de dos minutos de acústica, es un final tan puro y espontáneo como uno podría esperar: una especie de catarsis creada por dos talentos brillantemente singulares.

CD AIPAGARRIA

Blood Orange

“Negro Swan” • Domino, 2018 • Música urbana

El cuarto trabajo de Devonté Hynes bajo el alias de Blood Orange es una exploración de la depresión que sufre la comunidad afroamericana, una mirada honesta a los rincones de la existencia y las continuas ansiedades de las personas homosexuales y de color en Estados Unidos. Es también un regreso a su infancia, a los traumas modernos y un antídoto usado para superarlos. El hilo conductor que atraviesa cada pieza del álbum es la idea de la esperanza y las luces que podemos encender dentro de nosotros mismos para ayudar a otros a salir de la oscuridad. Productor, multiinstrumentista, compositor y cantante, el nombre de Blood Orange va unido al de los grandes del género, cerca de Kendrick Lamar y D’Angelo. Ha colaborado con artistas como Solange Knowles o Charlotte Gainsbourg, entre otros.