12/05/2019

«Blaze»
MIKEL INSAUSTI
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El actor Ethan Hawke se consagra en la dirección al ganar con su película “Blaze” (2018) el Gran Premio del Jurado en el festival de Sundance, sin dejar de ser una figura del cine independiente, toda vez que se trata de una pequeña producción que ha costado 1.200.000 dólares. El intérprete predilecto de Richard Linklater había debutado tras la cámara con “Chelsea Walls” (2001), dedicada al mítico hotel Chelsea y sus no menos curiosos inquilinos, arropado por un reparto de buenos colegas de profesión entre los que se encontraban Uma Thurman, Kris Kristofferson, Rosario Dawson, Vincent D’Onofrio, Natasha Richardson, Steve Zahn, Mark Webber o Tuesday Weld. Su segundo largometraje de ficción, “The Hottest State” (2006), pasó más desapercibido, pero volvió a recuperar el crédito perdido con su documental “La vida de Seymour” (2014), dedicado al gran maestro de música clásica Seymour Bernstein.

Para realizar “Blaze” se ha basado en un libro biográfico escrito por Sybil Rosen, compañera sentimental y musical de Blaze Foley. Pero el fenómeno en torno a la figura de este cantautor maldito lo generó el documental de Kevin Triplett “Duct Tape Messiah” (2011), que se pudo ver en el festival In-Edit de Barcelona. Tal como se puede comprobar en su banda sonora, supuso un enorme trabajo de investigación y de recopilación de materiales en muchos casos dados por perdidos. Las composiciones e interpretaciones recuperadas y conservadas de Blaze Foley son tomas de estudio desechadas o grabaciones en directo, ya que sus álbumes originales se extraviaron por culpa del propio artista, que nunca puso ningún interés en firmar contratos con discográficas. Tampoco le importó que sus canciones las hicieran famosas otros nombres consagrados del country, como, por ejemplo, sucedió con “If I Only Could Fly” en la voz de su amigo Merle Haggard.

Al igual que ocurriera con el documental, la banda sonora de esta película de ficción también resulta fundamental, gracias a una selección antológica que muestra la extraordinaria influencia que el malogrado Blaze Foley ejerce en la americana actual. Aparte de sus creaciones, se incluye la canción-homenaje de Lucinda Williams “Drunken Angel”, que es la que mejor retrata a este genio loco solamente valorado después de su muerte.

Ethan Hawke, que ha cantado y tocado la guitarra junto al resto del reparto en las presentaciones de la película, ha escogido a actores y actrices cantantes y músicos. Ben Dickey canta y actúa como Blaze Foley, Alia Shawkat hace lo propio como Sybil Rosen, Charlie Sexton como Townes Van Zandt, y Kris Kristofferson como Edwin Fuller. Completan el plantel de secundarios el mismo Ethan Hwke, Josh Hamilton, Sam Rockwell, Stev Zahn, Richard Linklater y la verdadera Sybil Rosen.

El protagonista llevó una vida nómada desde su infancia, cuando viajaba con su madre y sus hermanas en una autocaravana cantando gospel por los pueblos, mientras intentaba escapar de las palizas de su padre. Sin embargo, nunca quiso justificar sus excesos posteriores en esos maltratos, en la polio que sufrió o en los problemas de sobrepeso que tenía.

Fue muy feliz con Sybil en la etapa que se comprometieron y se fueron a vivir a un bosque, donde se instalaron en una cabaña de madera construida en la copa de un árbol. Huyó de dicho paraíso cuando su suegro quiso forzar su conversión al judaísmo.

Después de aquello se marchó con su compañero de correrías Townes Van Zandt, actuando por garitos nocturnos a cambio de la bebida. El alcoholismo provocó de forma indirecta que su biografía resultase a la postre tan corta (1949-1989). Falleció con tan solo 40 años en medio de un tiroteo, una pelea de bar derivada de una reyerta familiar.

El asesino fue absuelto por haber actuado en legítima defensa, algo que sus amistades nunca admitieron. Ya forma parte de la leyenda.