03/05/2015

«Tips» anti operación bikini
XANDRA ROMERO
50salud849

Se palpa en el ambiente la operación bikini y sé que es un tema del que parece que no puede decirse nada nuevo, pero todos los años a las ya más que habituales fórmulas disparatadas para perder peso (que no grasa, dato importante), se les suman nuevas dietas milagrosas. No obstante, como ya hemos hablado largo y tendido de los riesgos de llevar a cabo cualquiera de estas dietas o conductas dietéticas extremas, esta vez vamos a enumerar algunos tips (consejos), como siempre basados en la evidencia científica, para poder ser críticos y valorar si una dieta está diseñada para cuidar la salud o todo lo contrario.

Esos «tips» son los siguientes:

• No elimines de tu dieta ningún grupo de alimentos. Las fórmulas más habituales obligan a eliminar carbohidratos (arroz, pasta, patata, pan, legumbres) o grasas (aceites, frutos secos, pescados azules, etcétera).

La grasa, siempre en proporciones adecuadas, es importante dentro una dieta saludable, ya que los ácidos grasos omega-3 contribuyen a que el rendimiento intelectual de una persona sea mayor. Lo que tiene de especial el omega-3 es uno de sus componentes, llamado DHA, y que es parte de la estructura original del cerebro.

Por otro lado, estas teorías de eliminar un grupo de alimentos carecen de fundamento científico y, además, este tipo de consumo es casi imposible, porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas, grasas o hidratos de carbono. Todos los alimentos, excepto el azúcar y el aceite, son puramente carbohidratos y grasa.

• No te centres en el peso. Como ya dijimos, el peso experimenta cambios cíclicos y normales a lo largo del día y de la semana. Lo que realmente has de perder es masa grasa y, en consecuencia, el peso se verá reducido. No obstante, recuerda que comparando misma cantidad de grasa y músculo, la primera pesa menos, por lo que no te frustres si no ves gran diferencia en la báscula.

• No te sientas culpable. Para adelgazar, no hay atajos. Es una carrera de fondo y el éxito depende de aprender a disfrutar en el camino. Además, mejorando la calidad de la dieta, tendrás mejor autoestima, tal y como corrobora un reciente estudio en el que se concluye que las chicas que tienen hábitos alimentarios saludables cuentan con mejor percepción de su imagen corporal y presentan tomas de decisiones más favorables en relación a su salud. En cambio, haciendo dietas estrictas, tu estado de ánimo estará alterado,, así como tu humor. Para cambiar de hábitos, es importante estar motivado y por eso, el estado de ánimo es imprescindible.

• No te quedes con hambre. Uno tiene que alcanzar su saciación (cuando nos sentimos satisfechos y dejamos de comer gracias a señales que inhiben la ingesta; tras esto, comienza un periodo de saciedad que durará hasta que vuelvan las señales del hambre). Esto determinará la duración (horas) de saciedad hasta la próxima comida y evitará el “picoteo”. La cuestión no está en comer poco, sino lo necesario para cada persona.

Estos son los puntos clave para analizar si debes o no seguir una “dieta”. Sin embargo, recuerda que la mejor dieta es la que no se hace, ya que adelgazar es la consecuencia, no el objetivo. Céntrate en modificar tus hábitos.