25/10/2019

Gloria Latasa
gloriameteo@hotmail.com
Arcos adicionales

Un arco iris se forma cuando los rayos del sol penetran en las gotas de agua que componen una «cortina de lluvia». Al entrar en las mismas sufren una refracción (cambio de dirección al pasar de un medio a otro) y se reflejan en su superficie interna. Posteriormente vuelven a salir, refractándose de nuevo.

Para observar el fenómeno es necesario que luzca el sol y que esté lloviendo en el lado contrario al del astro. Lo único que tenemos que hacer es colocarnos de espaldas al sol y ver si al otro lado está lloviendo. Si es así, la mayoría de las veces (siempre que no haya precipitaciones torrenciales o viento) veremos que surge un arco iris.

El arco principal –formado por los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta– puede, a veces, aparecer «rematado» en su parte inferior por arcos adicionales, alternantes, de color verde y rosa.

Son los llamados arcos supernumerarios, algo que no se ve con mucha frecuencia. Su aparición está relacionada con gotas de agua de tamaño pequeño y uniforme que permiten interferencias en los rayos de sol. Si el arco principal es más brillante se les ve con mayor facilidad.

Cuando aparece un arco iris secundario –menos brillante– es posible que, en la parte superior del mismo, también podamos observar arcos supernumerarios.