
Gasteiz ha madrugado para cumplir un año más con el Rosario de la Aurora, al que se han sumado miles de ciudadanos. A la procesión le ha seguido la ofrenda de flores que las cuadrillas de neskas y blusas han colocado bajo la hornacina que protege a la Virgen Blanca en la balconada de la Iglesia de San Miguel.
La visita a la patrona ha dado paso de nuevo a la música –clásica, de traranga, trikitrixa o banda– y a la diversión. Los más osados han podido volver a disfrutar de las vaquillas en la Plaza de Toros, y los más pequeños han vuelto a entrar y salir una y otra vez por la boca y el trasero de Gargantua, antes de disfrutar con la actuación de Replá Producctions en la plaza del Conde Peñaflorida.
El homenaje a la ikurriña por parte de los blusas y neskas ha contado con la participación de la edil Iratxe López de Aberasturi, vicepresidenta de Udalbiltza, que ha invitado a la ciudadanía «a hacer suyas sus banderas nacionales, a exhibirlas en fiestas y actos públicos, y a colocarlas en balcones, txokos, plazas y todo tipo de edificios».
El acto ha dado paso a la hora de la comida, momento para coger fuerzas de cara al primer paseíllo vespertino a la plaza de toros.

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