NAIZ
NUEVA YORK

Estados Unidos vota en contra de levantar el embargo a Cuba

Estados Unidos ha votado en contra de la resolución que todos los años presenta Cuba ante la Asamblea General de la ONU para poner fin al embargo que mantiene sobre la isla caribeña desde hace más de medio siglo.

La Asamblea General ha votado por 24ª vez en su historia la misma resolución y con resultado idéntico: un amplio apoyo al fin del bloqueo comercial, económico y financiero sobre Cuba. Esta vez ha recibido el respaldo de 191 países, todos menos Estados Unidos y su aliado Israel.

Si bien el sentido del voto de Estados Unidos es coherente con la posición que mantiene desde 1991, cuando comenzaron estas votaciones, contradice las declaraciones públicas que su presidente, Barack Obama, ha hecho en los últimos meses, en las que ha defendido el levantamiento del embargo y ha reclamado una y otra vez al Congreso –dominado por el Partido Republicano– que ponga fin al bloqueo.

El diplomático Ronald Godard, que ha representado a EEUU en la Asamblea de la ONU, ha lamentado «que el Gobierno de Cuba haya elegido seguir adelante con su resolución anual. El texto no representa los pasos significativos dados y el espíritu de compromiso que el presidente Obama ha defendido».

«Nos parece desafortunado que, a pesar de nuestro progreso bilateral, el Gobierno cubano haya elegido presentar una resolución que es casi idéntica a las planteadas en años anteriores», ha dicho Godard al justificar la postura de su país.

Pese a todo, ha asegurado que Estados Unidos no caerá en la «historia de desconfianza» entre los dos países y seguirá comprometido «a trabajar duro para lograr una genuina cooperación bilateral con Cuba en beneficio de los dos países».

Estados Unidos y Cuba anunciaron el 17 de diciembre de 2014 el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas.

El Ministerio de Exteriores cubano ha cifrado en 833.755 millones de dólares los daños económicos sufridos por el embargo, «considerando la depreciación de esta moneda frente al valor del oro».

Además, ha subrayado que «numerosas voces de parlamentos y partidos políticos en todo el mundo han reclamado el cese de esta injusta política, considerándola un rezago de la Guerra Fría y una violación flagrante de los derechos humanos».

El Gobierno de Raúl Castro sostiene que el fin del embargo y la devolución de la base de Guantánamo son condiciones indispensables para la plena normalización de las relaciones entre ambos países.