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Madrid

Dos años de cárcel para el expresidente de la CEOE por quedarse el dinero de sus clientes

La Audiencia Nacional española ha condenado a dos años de cárcel al expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, por un delito continuado de apropiación indebida cometido al quedarse con 4,4 millones de euros de clientes que nunca llegaron a disfrutar los viajes que tenían contratados con el Grupo Marsans.

El expresidente de la CEOE, Díaz Ferrán, en una foto de archivo de diciembre del 2009. (Pierre-Philippe MARCOU/AFP)
El expresidente de la CEOE, Díaz Ferrán, en una foto de archivo de diciembre del 2009. (Pierre-Philippe MARCOU/AFP)

El tribunal ha aplicado a ambos acusados la circunstancia atenuante de confesión después de que reconocieran los hechos en la última sesión del juicio, lo que provocó que la Fiscalía rebajara su petición inicial de cuatro años de cárcel.

En su resolución, los magistrados consideran «creíble» que el que fuera jefe de la patronal española no estuviera al tanto de la gestión diaria de la compañía turística al dejarla en manos de su socio, el fallecido Gonzalo Pascual. Sin embargo, afirman que «confiar plenamente en el segundo administrador solidario no le exoneraba de su deber de abarcar un conocimiento cabal propio del cargo» que desempeñaba.

Los magistrados Teresa Palacios, Carmen Paloma González y Juan Francisco Martel han considerado así probado que el exjefe de la patronal se apropió indebidamente de las cantidades entregadas por los clientes para la adquisición de billetes y que los usuarios de Viajes Marsans y sus filiales Tiempo Libre, Rural Tours y Viajes Crisol perdieron las cantidades depositadas por sus reservas de viajes cancelados.

Los responsables del Grupo Marsans, «lejos de destinar los fondos depositados por los clientes al pago de los servicios contratados, los destinaron a otros fines ajenos a la actividad del grupo». La desviación de los fondos condujo a que los clientes perdieran el dinero entregado al hacer la reserva o el precio total del servicio contratado.

Entre el 1 de marzo y el 31 de julio de 2010, el grupo Marsans formalizó reservas que dieron lugar a 7.560 depósitos de clientes, de los que 4.706 no han sido devueltos y se destinaron a fines ajenos a la actividad del grupo. Los consumidores pagaron cantidades que oscilan entre los 130 y los 5.834 euros.