Mertxe AIZPURUA
GASTEIZ

Una vez más, la reforma de EiTB quedará aplazada a la próxima legislatura

Un año después de que la Cámara de Gasteiz decidiera la creación de una comisión especial para abordar la necesaria reforma del ente público EiTB, todo indica que la cuestión quedará otra vez aplazada a la siguiente legislatura. En este tiempo, la comisión, presidida por Rodolfo Ares, del PSE, solo se ha reunido para constituirse.

Se cumple ahora un año desde que el Pleno del Parlamento de Gasteiz aprobara la creación de una comisión especial que asentara las bases para la reforma del ente público EiTB. En este tiempo, la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea ha presentado la propuesta de metodología participativa que le fue encargada, pero no se ha dado ningún paso más allá, hasta el punto de que la comisión no ha celebrado una sola reunión desde que quedó formalmente constituida.

Si no fuera porque en política hay poco lugar para el misterio, podría decirse que la reforma de EiTB está revestida de un aura permanente que, inexorablemente, la convierte en uno de esos eternos debates pendientes. Todo parece indicar que, una vez más, esta cuestión, que también ha planeado sobre esta legislatura con la creación de la comisión específica el 7 de mayo de 2015, volará hasta el siguiente ejercicio parlamentario, sin haber avanzado demasiado en el recorrido trazado.

Con toda probabilidad, y a la vista del ralentí en que discurren los trabajos, serán los nuevos integrantes de la Cámara que resulte de los comicios de otoño quienes decidirán si continúan con lo realizado o si empiezan otra vez del punto cero al que se vuelve una y otra vez.

No es la primera vez que ocurre. Ya en 2008, después de tres años de debate en el Legislativo autonómico, una cuestión de procedimiento, derivada del obsoleto reglamento que rige EiTB, llevó la cuestión a la cuneta.

Un impulso aparente

Hace un año pudiera parecer que el final de esta legislatura podría al menos encaminar la senda hacia la tan reivindicada reforma. PSE y EH Bildu unieron sus votos para plantear al Parlamento de Gasteiz la creación de la comisión. La proposición no de ley, presentada por el PSE en plena campaña electoral de las municipales y forales y que dio titulares de prensa al partido de Idoia Mendia, asumió la iniciativa de EH Bildu de encargar a la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) el diseño de una metodología participativa para que el debate no se redujera al ámbito parlamentario e incluyera a trabajadores del medio, expertos del sector audiovisual o agentes del euskara.

El PNV fue el único partido que se opuso a la creación del órgano al considerar que no era el momento adecuado. El PP no veía bien la intervención de la UPV en la cuestión y, al igual que UPyD, se abstuvo, con lo que la iniciativa salió adelante con los votos de PSE y EH Bildu.

El aparente impulso que alentó al PSE hace un año ha decaído, a juzgar por la parálisis en la que se ha sumido la comisión que, tras una votación cuestionada por EH Bildu y PNV, quedó formada finalmente por Rodolfo Ares (PSE) como presidente, Nerea Llanos (PP) como vicepresidenta y Gorka Maneiro (UPyD) como secretario.

Comisión paralizada

Tras la firma del convenio con la UPV-EHU, el equipo de expertos académicos encargado de elaborar la metodología cumplió los plazos fijados –el acuerdo contemplaba un plazo máximo de tres meses a partir de la firma del convenio– y el pasado 3 de febrero entregó en el Parlamento su propuesta.

Nada se ha movido desde entonces. Muy al contrario, el PSE, a través de su parlamentario Mikel Unzalu, propuso a EH Bildu dar carpetazo oficial al asunto, alegando la imposibilidad de ultimar los trabajos en la presente legislatura. EH Bildu no aceptó la oferta y, el pasado 17 de marzo, el parlamentario y portavoz de la coalición abertzale Unai Urruzuno dirigió a la Mesa de la Comisión la petición para que los autores del informe de la Universidad hagan la pertinente presentación ante los grupos.

Urruzuno recordaba a la Mesa que fue el Parlamento el que aprobó encomendar a la UPV-EHU que diseñara «la metodología para implementar un proceso participativo que implicara a todos los agentes que pudieran aportar en la definición y orientación del modelo de radiotelevisión pública vasca».

En su escrito –sin respuesta, hasta el momento– el portavoz de EH Bildu hace hincapié en que los grupos parlamentarios ya tienen en sus manos el informe y han tenido tiempo suficiente para su estudio, por lo que considera «urgente» la comparecencia de quienes han diseñado la metodología a fin de que la presenten en la comisión y puedan responder a las dudas y preguntas que se pueden plantear desde los grupos.

En declaraciones realizadas a este diario en diciembre pasado, el parlamentario del PSE Mikel Unzalu confiaba en que la comisión echara a andar en esta legislatura, aunque señalaba que dependería también «de la voluntad de los otros grupos». Por el momento, la responsabilidad de que no se haya celebrado ni siquiera una reunión corresponde al PSE, que ostenta la presidencia de la comisión.

Larga historia y pocos cambios

Lo cierto es que, de legislatura en legislatura, el debate sobre la reforma de EiTB, creada en 1982 como «instrumento para la información y participación política de la ciudadanía vasca y el fomento y desarrollo de la cultura vasca y el euskara», se ha venido posponiendo hasta el siguiente ejercicio legislativo.

Además, la ley que regula su funcionamiento solo ha sido modificada en dos ocasiones desde su aprobación en 1982. Ocurrió en 1996, cuando se acordó someter a la mayoría parlamentaria la elección del cargo de la dirección general, en la actualidad en manos de Maite Iturbe. En 1998 sufrió otra modificación, al fijar las mayorías para determinados acuerdos en el Consejo de Administración.

Mientras, en todo este tiempo el sector audiovisual y la sociedad han experimentado cambios tan profundos que, desde la evidencia, ningún grupo político es capaz de oponerse a la necesidad de reformarla. Algo bien diferente es la voluntad e implicación que, en función de los intereses de cada momento, se pongan en el empeño.

 

UPV-EHU propone un proceso multidisciplinar

El documento entregado por la UPV-EHU a los grupos de la Cámara de Gasteiz recopila en 36 folios una propuesta de metodología multidisciplinar y participativa para la reforma integral de EiTB. Esta se vería sustentada en tres grandes bloques: el carácter de servicio público del ente y sus contenidos; la gobernanza y la representación y, finalmente, el modelo organizativo y de financiación.

En lo que se refiere al primer bloque, el texto entregado al Parlamento considera necesario establecer la misión de EiTB y definir los objetivos y fines que debe perseguir. La producción audovisual (propia y ajena), la parrilla de programación, los informativos y la política de los archivos son temas sobre los que deberían adoptarse líneas de actuación, así como las garantías de una adecuada representación en los contenidos de todos los grupos sociales que componen una sociedad plural. Se abordaría, asimismo, la política lingüística del ente con la relación entre euskara y castellano, la incorporación de otros idiomas como el inglés o el francés y aspectos relacionados como el doblaje y la subtitulación.

“Aldezle”, una nueva figura

En cuanto a la gobernanza, se incide en la necesidad de analizar otros modelos de elección de órganos de gobierno y representación que se dan en otras corporaciones de radiotelevisiones públicas europeas y, entre otras cuestiones, se cita la creación de la figura de “Aldezle”, asimilable al “ombudsman/ombudswoman” como garante de la función de servicio público, defensa de los usuarios y de los trabajadores del ente. También se establece la necesidad de que el contrato-programa sea consensuado.

La organización y la estructura laboral de EiTB es otro de los bloques sometido a debate en la hoja de ruta marcada por la Universidad, en el que cita la composición de la plantilla, la propuesta de una organización laboral que dé respuesta a la producción propia y la política de externalizaciones.

Financiación, canales y emisoras

La propuesta pasa por analizar modelos de financiación de otros entes públicos y se aboga por estudiar la estructura de costes óptima que debiera tener EiTB, introduciendo indicadores de eficiencia para el seguimiento de las decisiones. Se plantea asimismo una reflexión sobre el número de canales idóneos –en la actualidad, ETB1 y ETB2 coexisten con ETB3, ETB4 y ETBSat–, así como en relación a las emisoras –Euskadi Irratia, Radio Euskadi, Gaztea, EiTB Musika y Radio Vitoria–.

Para todo ello, el informe plantea recabar información entre los diferentes agentes sociales, a los que agrupan en cinco apartados: expertos del ámbito académico y profesional; consulta a la ciudadanía, entendida como las personas mayores de 14 años y residentes en la CAV; grupos sociales e instituciones no relacionadas con la comunicación como sindicatos, organizaciones culturales, partidos, consumidores o defensa del medio ambiente, entre otros; organizaciones profesionales y empresariales del sector de la comunicación donde entrarían Asociaciones de Periodistas, Tokikom, Ibaika o creativos; y finalmente, el propio ente EiTB a través de su personal, plantilla, responsables de áreas, etc.

Encuestas, sondeos y talleres

En lo que se refiere a las técnicas para llevar adelante el proceso participativo, la UPV determina varias modalidades. Encuesta telefónica, el sondeo vía intranet para el personal de EiTB, entrevistas personales, grupos de discusión y talleres participativos, y conferencias de expertos, además de unas jornadas técnicas.

Según el esquema presentado, el equipo encargado elaborará un total de seis informes parciales que servirán de base para las elaboración del informe final, en el que se establecerán las recomendaciones para la reforma integral de la corporación EiTB.

El plazo de culminación total del estudio planteado se prolongaría durante 16 meses. El documento, en cuya elaboración han participado siete catedráticos y profesores universitarios de diferentes disciplinas, ha contado también con la colaboración de expertos de Catalunya, Quebec, Argentina o Burdeos. Por otro lado, la estimación económica del proyecto sitúa en 386.000 euros su materialización.Mertxe AIZPURUA