
Varón de entre 46 y 64 años, de procedencia rumana y no empadronado en Gasteiz. Este es el perfil de las personas que piden limosna en las calles de la capital alavesa, obtenido gracias al estudio ES-KALE-an. El proyecto se puso en marcha en diciembre y ha permitido contactar con 53 personas que piden limosna u obtienen recursos mediante la venta itinerante y la búsqueda en contenedores.
Según informó ayer el Gobierno local, de las entrevistas realizadas se han extraído algunas conclusiones generales, como que la necesidad de pedir está ligada a la falta de ingresos y que las personas que piden tratan esta actividad como un empleo.
Para hacer frente a esta situación, el Ejecutivo pondrá en marcha la campaña de concienciación e información “La otra cara de la moneda”. «Con ella queremos dar una visión real de la práctica de pedir y dar a conocer los servicios sociales que trabajan para erradicar la vulnerabilidad de estas personas», señaló el concejal de Servicios Sociales, Peio López de Munain, que hizo hincapié en la necesidad de «trasladar a la ciudadanía los recursos y los servicios sociales existentes para que se lo hagan saber a las personas que piden en la calle».
En este sentido, destacó que «muchas veces creemos que dar limosna es lo mejor que podemos hacer por las personas de la calle, cuando no es así. El Ayuntamiento tiene recursos suficientes para atender a estas personas, y esto es lo mejor que puede pasar si queremos dignificarlas, empoderarlas y reforzar su autonomía personal».

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