La opción de la lista unitaria quema esta semana que viene sus últimos cartuchos. Hoy la CUP podría darle vida o la estocada prácticamente final. El futuro de Puigdemont está en el aire: el Estatut marca que para seguir como President debe obtener un escaño en el Parlament, y si no hay lista unitaria, su única opción es encabezar la candidatura del PDeCAT –cuyas escasas opciones de amortiguar la caída pasan por Puigdemont–. Con todo, las encuestas los sitúan en tercer o cuarto lugar en la pugna electoral. ¿El president perdiendo las elecciones? Parece que puede pasar. Si así ocurre, la previsible vencedora de las elecciones, Esquerra, ¿está dispuesta a ceder la presidencia a Puigdemont en nombre de la continuidad del legítimo Govern? Tendrá que aclararse.
Suena crudo, pero no hacerlo supondría asumir la presidencia gracias en gran parte al 155, lo que rompería el relato soberanista mantenido hasta ahora. También es cierto que abriría otros escenarios de acuerdos más amplios con el entorno de los Comuns, con los que está por ver si se pacta un mínimo frente común que convierta el 21D en el plebiscito entre demócratas y abanderados del 155.
Todos los posibles escenarios tienen multitud de riesgos y numerosas virtudes. En esta coyuntura no existe la opción ideal. Corresponde a las fuerzas políticas y sociales catalanas tomar una decisión y, más pronto que tarde, explicarla de forma adulta a las centenares de miles de personas que ayer volvieron a llenar las calles de Barcelona y sin las que nada de lo ocurrido hasta ahora hubiese sido posible.

EHUko errektorearen aurka esandakoak zuzendu ditu Antxustegik (EAJ): «Hanka sartu nuen»

La ‘cabeza de Baco’ sustraída por un ex alto cargo del PNV llega 50 años después al museo Bibat

Una correctora corrobora que el sistema es «muy garantista» y se puede «sacar un cero y menos»

EHU comunica a los alumnos que sacaron ceros en euskara la rectificación de sus notas



