
Gaizka de Miguel, responsable de ELA de Transporte, ha señalado que la empresa ha llamado a las partes a una reunión en el Preco, un servicio del Consejo de Relaciones Laborales para solucionar los conflictos colectivos de trabajo, que se ha celebrado este lunes por la mañana y que supone un acto previo a cursar una demanda formal en el juzgado, en el que la empresa alega que el formato que se ha registrado la huelga es «ilegal».
Frente a ello, la parte sindical entiende que »se ha cumplido todo el proceso claramente», respecto al convenio y los plazos legales establecidos por el Gobierno de Lakua, en la medida en que se trata de un servicio público, por lo que a su juicio, se trata «de una estrategia de la empresa más para intentar debilitar al Comité de Empresa y desviar la atención de donde tiene que estar», que es «la resolución y el abordaje de los planteamientos de mejora y de acabar con los recortes» que los representes de los trabajadores «vienen denunciando desde hace varios meses».
«La empresa, en vez de centrarse en la resolución del conflicto está intentando enturbiarlo más», según ha denunciado el representante del sindicato ELA.
Otro aspecto, que según ha indicado, está «condicionando muchísimo» la situación es el hecho de que la licitación pública del Ayuntamiento «no ha salido», a pesar de que tenía que haberlo hecho en febrero o marzo pasados.
De Miguel ha indicado que «siguen sin salir los pliegos» por lo que no saben «en qué condiciones económicas y de requerimiento de servicio» se van a materializar «y si las condiciones que el Ayuntamiento van a ser suficientes para que el servicio se mantenga o se mejore», como están reivindicando los trabajadores.
Seguimiento de los paros
Respecto al seguimiento del paro de cuatro horas de este lunes, el representante de ELA ha asegurado que está siendo «total», que se están cumpliendo el 30% de servicios mínimos y que está siendo secundado «por la totalidad de la plantilla».
La solución al conflicto se materializará, dicen desde ELA, cuando las partes se «sienten a hablar» y se aborden las reivindicaciones planteadas por los representantes de los trabajadores, aunque según ha dicho, el comité de empresa no ha tenido «ningún tipo de contacto con la empresa» ni la empresa les «ha llamado absolutamente para nada», «ni el Ayuntamiento tampoco».
Por ello, ha asegurado que «evidentemente» deben establecer «los pasos a seguir próximamente», porque, según ha dicho, «esto no puede seguir así y no debería seguir así». En ese sentido ha aludido a las convocatorias de paros, previstas, para el 10, 14 y 17 de enero, a la que se suma una huelga indefinida a partir del 21 de enero, si el conflicto no se soluciona antes.
Gaizka de Miguel ha afirmado que les gustaría que la empresa les convoque y que aporte soluciones a las reivindicaciones en los términos planteados por los trabajadores. Según ha dicho, consideran que las propuestas económicas que ha puesto la empresa encima de la mesa en este momento son «insuficientes» y «ahondarían en la brecha salarial que existe con los compañeros de Bizkaibus».
Piden también acabar con la eventualidad, dado que actualmente existen más de 150 trabajadores eventuales, con una condiciones «tremendamente precarias»; que se garantice el acceso al contrato relevo por derecho de todos los trabajadores que cumplan la edad; que «se acabe con la política de recortes y merma de personal que se está produciendo por ejemplo con el colectivo de taller»; que se garantice la seguridad e higiene de los trabajadores del servicio de Gautxori; o que se restablezca el servicio de personal y se garantice para todos los barrios.
De Miguel ha asegurado también que este fin de semana algunos servicios no han salido, porque «no había autobuses disponibles», lo que está «mermando la calidad del servicio».

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