
Los denunciantes consideran una «salvajada» el modo en que los operarios de mantenimiento de carreteras han despejado las cunetas del vial que va desde la iglesia de San Isidro en dirección a Otzerinmendi, en Zeanuri. «En especial –destacan, en la segunda curva cerrada, donde se bifurca el camino». «Han cortado a matarrasa hayas de un metro de diámetro y robles de hasta 200 años», advierten.
A estas personas, que han denunciado esta actuación a NAIZ, les llama la atención que, mientras en el caso de las especies autóctonas la tala ha acabado con árboles de un porte importante, con tronchos con diámetros de 87 centímetros, los operarios se han limitado a podar ramas de los numerosos pinos radiata que pueblan los arcenes.
«Es inadmisible la forma en la que han actuado y no hay justificación alguna. Los árboles eran monumentales», han asegurado.

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