Buil es un trabajador social que, antes de entrar al Parlamento, recibía en su mesa a familias en riesgo de desahucios. Consideró entonces que Podemos sí que ponía a esta gente en la agenda, por eso «se lanzó» a la política. El cabeza de lista de los morados defiende que el regreso a las listas, aunque de modo simbólico, de Joan Bosch (primer rival de Laura Pérez) muestra que a Nafarroa ha regresado ese «primer Podemos».
En estos cuatro años, la figura de Buil acabó en un segundo plano, eclipsada por las pugnas internas y la carismática Pérez. Pero sostiene que han madurado y que liderarán el bloque de la izquierda no nacionalista. «El PSN ha tenido todas las posibilidades del mundo para generar un cambio, pero se ha plegado siempre a la derecha. A nada que la gente haga memoria, no les votarán como un partido progresista de cambio. Por mucho que inviertan en campaña para decirse de izquierdas», sostiene el candidato.
Buil no ve fuerte a la derecha que representa Navarra Suma. «Es una derecha descompuesta, recompuesta. Son trozos de grupos parlamentarios y partidos que tenían una muy mala expectativa electoral y que se hanr eunido a fin de unificar el voto». Aun así, asegura que no hay que relajarse. El gran peligro es que el PSN no traiga de nuevo al poder a los de siempre.

Elkar argitaletxeak Hertzainaken errepertorioa baimenik gabe ustiatu zuela ebatzi du epaitegiak

Osakidetza ha administrado vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés

Osakidetza anuncia un paquete de medidas para agilizar la Atención Primaria

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra
