Ane URKIRI ANSOLA

Abelardo se despide tras dos cursos «de éxitos rotundos»

Abelardo Fernández ofreció una última rueda de prensa como entrenador del Alavés para agradecer al club y para subrayar que necesita «descansar».

Ya sí que sí. Ha terminado el curso 2018-2019. Y el Alavés lo ha cerrado con la despedida de uno de los artífices del buen momento que vive el club babazorro. Al final no ha podido terminar la temporada entre los diez primeros –objetivo marcado en las últimas jornadas– pero Abelardo Fernández ha logrado lo que hasta hace poco era inimaginable: optar a la clasificación a la Europa League.

El técnico gijonés reconoció ayer que el Alavés hizo «todo lo posible» para retenerle pero precisó que él ya tenía la decisión tomada porque necesita «descansar», estar con su familia. Así, dejó entrever que no entrenará la próxima temporada para seguir formándose.

Y es que la temporada del Glorioso ha sido muy intensa y hay que recordar que viene manejando esta intensidad desde el curso pasado, sí por lo menos el “Pitu” Abelardo. El asturiano y su proyecto empezaron la temporada con la dinámica tan positiva con la que terminaron la temporada anterior. Sumar 32 puntos en la primera mitad de la temporada les llevó a optar a la clasificación a la Europa League. Ya no se trataba de un sueño, era algo viable.

El calor de Mendizorrotza ayudó en gran parte de la temporada, y es que se mantuvo invicto en su feudo durante nueve meses, durante más de una vuelta. Y eso no es algo que se logre todos los días. Tan buena fue la primera vuelta, que muchos ojos se dirigieron hacia la plantilla babazorra en el mercado invernal. Ibai Gómez y Rubén Sobrino abandonaron la entidad para fichar por el Athletic y el Valencia, respectivamente.

Fueron dos bajas de lo más sensibles. El de Santutxu era prácticamente insustituible y el de Ciudad Real se convirtió en el mejor acompañante de Calleri. El principio de la segunda vuelta llegó con ciertas dudas a consecuencia de tres derrotas consecutivas, una de ellas en el fortín gasteiztarra frente al Rayo (0-1), pero las seis jornadas próximas en las que no conoció la derrota confirmaron la buena forma del Glorioso.

Un descenso de seis puestos

En el tramo más decisivo de la temporada, sin embargo, Abelardo Fernández vivió su peor racha desde que cogió el mando del Alavés. Coincidió además con la noticia de su no renovación. Todo sumó para que el equipo albiazul empezase a despertar del sueño en el que estaba inmerso.

Descendió seis puestos en nueve jornadas. De ser quinto clasificado en la jornada 29, pasó a ser undécimo en la 37. A pesar de ganar el último partido frente a un agónico Girona, no pudo terminar la temporada entre los diez primeros. Aun así, la familia albiazul –«el corazón que mueve al Alavés», tal y como declaró ayer el “Pitu”–, bien puede celebrar que competirán en la máxima categoría durante una temporada más.

 

«Echaré de menos el día a día en Ibaia»

El “Pitu” Abelardo estuvo acompañado por los jugadores Manu García –como capitán–, Martin Agirregabiria y Jony Rodríguez en su última rueda de prensa. También le acompañó el presidente del Alavés Alberto Fernández de Trocóniz, quien le agradeció «el trabajo, la dedicación y profesionalidad» desde que llegó al club. «El club te deja las puertas abiertas, sales por la puerta grande y seguro que en el futuro nos volveremos a encontrar», finalizó.

El técnico asturiano, como muestra de su satisfacción en estas dos temporadas, aseguró que «solo me ha faltado la familia». «He ido al baloncesto y he comido demasiado», bromeó y aseguró que echará de menos «el día a día de Ibaia».A.U.A.