
Hasta ahora el Servicio Municipal de Urgencias Sociales (SMUS) ha estado ubicado en unas dependencias de la calle Uribitarte número 11. Según ha conocido el colectivo vecinal, las obras que se acometen en un antiguo punto de encuentro, dependiente de la Diputación, en la calle Uribarri número 1, son para instalar allí las nuevas oficinas del SMUS. Ese servicio se encarga de la elaboración de diagnósticos y detección de problemáticas; información y orientación sobre recursos; y coordinación entre las distintas administraciones y entidades.
En esas dependencias de la calle Uribarri número 1 se ubica ahora un servicio de atención a las personas en fase de recuperación, que gestiona Bizitegi; otro de T4, dirigido a enfermos terminales de sida; una asociación de mujeres con 500 socias; y CEAR.
Gure Etxea denuncia el ocultismo con que pretende efectuarse el traslado «sin consultar al vecindario». La asociación conoce las situaciones de largas colas de espera en la calle que, el pasado verano. tuvieron que vivir las personas que trataban de ser atendidas en la actual sede del SMUS. Con esa experiencia anterior, el colectivo llama a la Diputación, a los servicios sociales municipales, a las entidades que actualmente ocupan el edifcio, así como al vecindario y otros agentes, a sentarse en una mesa para analizar lo qué va a suponer la apertura de ese equipamiento.
Prevenir conflictos
El objetivo fundamental que persiguen es preservar la «calidad de vida del barrio, la prevención de conflictos vecinales y/o surgimiento de dinámicas-rumores de índole racista, xenófogo, fascista…y la mejora del servicio».
Gure Etxea expone que, a la vista de la experiencia reciente, las colas de gente en la calle «significan falta de consideración con las personas y un atentado a la dignidad». La asociación considera que las condiciones del entorno de la nueva sede del SMUS son «totalmente inadecuadas», dada la pendiente de la cuesta de la calle Cristo y un muro en la entrada de los locales, que resulta peligroso por su altura.
«Un servicio de atención de urgencias debe de estar ubicado en una zona céntrica y con accesibilidad, sin peligrosidad», defienden. «En todos los contextos de urgencia, deben de existir ciertas medidas de seguridad, tanto para la protección de las personas demandantes del servicio, como para la comunidad de la zona en la que se ubica», añaden.

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