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El proyecto inmobiliario del Obispado y Mutualia en Abando no se detendrá

El Pleno de Bilbo ha rechazado paralizar cautelarmente las licencias de derribo y construcción del nuevo edificio en el actual solar de la Escuela de Magisterio Begoñako Andra Mari en Abando, donde el Obispado prevé aglutinar todos sus servicios y acoger la instalación de una clínica de Mutualia.

Cartel de los opositores al proyecto inmobiliario.
Cartel de los opositores al proyecto inmobiliario.

En la sesión plenaria de este jueves se ha debatido una moción de EH Bildu, en la que, teniendo en cuenta la actual situación del expediente administrativo y el recurso de Ekologistak Martxan ante el tribunal contencioso-administrativo admitido a trámite, la coalición soberanista solicitaba al Gobierno municipal «paralizar cautelarmente las licencias de derribo y construcción», y buscar «una solución consensuada entre las partes, a fin de no perder la oportunidad de conseguir un espacio libre de proximidad en esta zona de ».

Elkarrekin Podemos ha presentado una enmienda a esta moción, en la que se instaba al equipo de gobierno a «abrir un periodo de reflexión para buscar una solución consensuada entre las partes, con carácter previo a la concesión, en su caso, de las citadas licencias, con el fin de no perder la oportunidad de obtener un espacio libre de proximidad en esa zona de Abando». Ambas iniciativas han decaído.

En la defensa de su iniciativa, el edil de EH Bildu Asier González ha indicado que, «a la vista de que el expediente todavía va para largo», el proyecto «se está alargando», los vecinos están siendo «muy perseverantes», y el Obispado «estará jugando sus cartas», el Ayuntamiento «puede paralizar los permisos de derribo y construcción para intentar mediar» y que «entre el Obispado, el vecindario y el Ampa del Colegio Cervantes haya más entente» y «todavía se puedan dar más vueltas al proyecto».

Desde Elkarrekin Podemos, la edil Carmen Muñoz también ha pedido al Gobierno PNV-PSE que «aproveche la oportunidad para abrir un espacio de diálogo con objeto de dar una respuesta definitiva a este tema o para intermediar de nuevo y dar una respuesta real a las peticiones del colegio Cervantes, y a su más de 300 alumnos, al mismo tiempo que a las peticiones del barrio».

Respuesta de Abaunza

En su respuesta a los grupos, el concejal de Obras y Planificación Urbana, Asier Abaunza, ha asegurado que el Ayuntamiento «ha hecho labor de mediación» y se ha reunido «en reiteradas ocasiones» con todas las partes. Así mismo, ha recordado el ofrecimiento del Obispado al Ampa y profesorado del colegio Cervantes para «compartir» las instalaciones deportivas y las aulas polivalentes que el nuevo centro universitario va a disponer.

Abaunza ha señalado que el planteamiento del Ampa del Cervantes que pasa por «no edificar la mitad de la parcela» es «imposible» porque «inviabiliza económicamente el poder ejecutar el proyecto que el Obispado quiere hacer ahí».

Por otro lado, ha explicado que no se elaboró la evaluación de impacto ambiental estratégica por entender que «no hay ningún impacto significativo sobre el medio ambiente» y ha asegurado, en cuanto a las medidas cautelares sobre licencias que, «mientras el juez no determina si procede o no establecerlas, no se hará nada en ese aspecto».

«Tenemos que esperar a que el juez determine si hay o no que tomar medidas cautelares», ha insistido, para asegurar que ve «irreconciliables ambas posturas, porque más allá del ofrecimiento que ha hecho el Obispado, el punto nuclear que plantea la Ampa es la no edificación de media parcela, y eso es algo que no pueden asumir, salvo que se nos pida que lo compremos y es algo que ya hemos dicho que no vamos a hacer».