
«-Fotograma de King Kong: Este no lee.
-Robin Hood: Este sí lee.
-Tiburón: Este tampoco lee.
-Charlot: ¡Este sí que lee!
-El Monstruo del lago: Este tampoco lee.
-Supergirl: Esta sí que lee.
-Un rebaño de ovejas: ¡Si no quieres ser como éstos, lee!»
LA BOLA DE CRISTAL (Programa de Televisión 1984 - 1988)
¡Qué lejos quedan los años de principios del Siglo XXI, cuando Saski Baskonia se vieron las caras en las Finales de la Liga ACB 2001/02 y 2005/06, la Final de la Copa 2009 y hasta en la Final Four de la Euroliga de Atenas 2007! Si las plantillas de los gasteiztarras, con Bennett, Oberto, Tomasevic, Scola, Stombergas, Splitter, Erdogan, Rakocevic, Vidal... daban miedo, ¡qué decir de aquellos Pepe Sánchez, Marcus Brown, Herrmann –este jugó y fue campeón en los dos equipos–, Cabezas, Berni Rodríguez, Garbajosa –otro que posó con los dos colores–, Santiago...! ¡Por Dios, qué dos equipazos fueron y qué rivalidad llegó a existir!
Ya cada vez nos hacemos más viejos, pero que Unicaja viaje a Gasteiz o el Baskonia a Málaga hace renacer las ganas de «retarnos en Tau» –mala traducción de la televisión andaluza del «We'll see at Tau!» que le espetó Marcus Brown a Rakocevic en los play-offs de la campaña 2006/07, después de que el serbio apabullara el cuadro malagueño él solo, para acabar tomándole el pelo al público del Martín Carpena, lo cual produjo un conato de tangana que siguió en los vestuarios–, aunque vistas las (mal)andanzas de ambos clubes, para pocos retos se pueden encontrar en estos momentos, sobre todo un Unicaja que, a partir de la marcha de Aíto García Reneses en 2010 y sobre todo, tras el cese de Joan Plaza una vez conquistada –previa remontada imposible en La Fonteta– la Eurocup de 2017, va de mal en peor, convertido en ejemplo diáfano de lo que no hay que hacer y no se debe convertir.
Fogonazos y nada más
Aún en febrero de 2020, con la pandemia de la covid-19 llamando a la puerta, tuvieron un penúltimo canto del cisne, cuando en la Copa de Málaga llegaron a la finalísima de la mano de un Jaime Fernández que nunca más volvió a aquel nivel –tuvo que ser operado en el Tendón de Aquiles de las sus dos piernas y ha perdido algo de su chispa–. En adelante, el cuadro andaluz ha pescado en el caladero de los cupos –Darío Brizuela, Jonathan Barreiro, Rubén Guerrero...–, «cazaron» a Axel Bouteille de Bilbao Basket semanas antes de parón de 2020 y han encontrado fichajes en teoría de mucha calidad, pero sin consistencia, y sin que el continuo baile de entrenadores –Luis Casimiro, Fotis Katsikaris y por último Ibon Navarro–, haya enderezado su rumbo.
Cierto que tuvieron al Baskonia contra las cuerdas en la «burbuja» de Valencia, cuando unos fallos en los tiros libres de los malagueños sirvieron a los gasteiztarras para forzar la prórroga y pasar a semifinales –y el resto es historia, como suele decirse–, pero no han dejado de ser destellos de una estrella muerta en apariencia, aunque todavía nos llegue un haz de luz desde su dirección. Bajones presupuestarios, fichajes que miran más el DNI que al juego, cromos repetidos... Eso es Unicaja hoy.
Hasta «cambiaron de chaqueta» pasando de jugar la Euroliga a la Eurocup, y de la Eurocup a la FIBA Champions League, donde han sido apabullados por el Baxi Manresa por la vía rápida, sobre todo en el partido jugado en tierras catalanas. Con un balance de 13-17, los de Ibon Navarro no tienen posibilidades de colarse en los play-offs sino según las matemáticas. Tendrían que ganar los cuatro partidos que le restan y esperar el fallo múltiple de Gran Canaria, UCAM Murcia, Bilbao Basket, y Breogán. Sin play-offs de la Liga ACB, fuera de la Copa y sin optar a la Final Four de la FIBA BCL, la campaña 2021/22 del cuadro malagueño deja poco espacio para la esperanza.
La quinta plaza, a tiro
Tampoco es que Bitci Baskonia esté para lanzar cohetes, no nos vayamos a creer. Fuera de la Copa, fuera de los play-offs de la Euroliga, los gasteiztarras tratan de salvar la temporada metiéndose en los play-offs, a ser posible evitando al Barça y al Real Madrid en cuartos de final, con la idea de encontrar otro momento como el de la burbuja de 2020, cuando se consiguió el cuarto título liguero.
Por ello, el duelo de este sábado a las 20.45 en el Martín Carpena es vital para Saski Baskonia. Vital, sí, no porque lo diga un periodista con ganas de añadir una hipérbole, sino porque después de los últimos resultados, sobre todo la victoria baskonista ante Baxi Manresa y el triunfo de Bilbao Basket ante Lenovo Tenerife, la sexta plaza, incluso la quinta –y puestos a fantasear, hasta la cuarta– está a tiro del Baskonia.
Con un balance de 17-13, los gasteiztarras han consolidado su ublicación entre los ocho mejores, situándose séptimos, con dos triunfos más basket average sobre el UCAM Murcia de Sito Alonso. Justo por delante de los gasteiztarras está un Baxi Manresa en caída libre desde que perdiera a sus bases en vísperas de la Final Four de la BCL, que tiene un balance de 19-12, igual que el Lenovo Tenerife de Txus Vidorreta. La única diferencia entre la escuadra del Bages y los aurinegros respecto del Baskonia es que el average sobre el cuadro catalán lo tienen ganado, mientras que ante los de Txus Vidorreta cayeron por 65-71 en Zurbano, todavía con Dusko Ivanovic al frente.
Para mirar todavía más arriba, hay que tener en cuenta que Valencia Basket y Joventut suma 20 triunfos ya, y que el average respecto a Valencia Basket ya está perdido y que ante el Joventut, rival contra el que finalizará la Fase Regular del Baskonia, se perdió en Badalona por 72-61.
En todo caso, optar a una sexta o a una quinta plaza ya no es una quimera, viendo que Manresa y Tenerife están de bajón en su juego y con las miras puestas en la Final Four de Miribilla de la próxima semana, mientras que los de Neven Spahija no tienen ninguna distracción. Además, el propio técnico croata ha avanzado en su rueda de prensa previa al duelo que el equipo estará nuevamente el completo y después de haber «entrenado toda la semana a un nivel alto».
En cambio, Unicaja tendrá las bajas de los ala-pívots Tim Abromaitis y Carlos Suárez y el escolta Francis Alonso, lesionados, y es duda el alero Jonathan Barreiro, por un problema en el tórax. Por ello, Ibon Navarro, convocará a dos jóvenes de la cantera de los tres que han estado entrenando durante la semana, Álvaro Folgueiras, Rubén Vicente y Mario Saint-Supery, este último –nacido el 14 de abril de 2006, es el quinto jugador más joven en debutar en la Liga ACB, y es una de las esperanzas más firmes de la cantera malagueña–.
«Unicaja es un equipo inconsistente, pero cuando consiguen jugar bien, ganan, como ganaron en el Palau Blaugrana hace poco», ha advertido Neven Spahija en su alocución. «Va a ser muy duro porque es una cancha complicada, con mucha presión del público, por lo que nuestras cosas las tenemos que hacer bien», ha subrayado el de Sibenik.
Entre esas «cosas» que hay que hacer está el apartado físico. «Hay que ser duros los 40 minutos. Pero eso solo no basta; ya sigo que el Barça también tenía más físico que Unicaja, pero perdió», ha insistido Spahija, que ha opinado que con el retorno de Matt Costello tras superar su lesión, el equipo se le presenta «más completo y con más opciones».
«En mis equipos no acostumbro a poner a jugar 35 minutos a nadie, aunque a veces ocurre. Un equipo de nivel alto necesita emplear a nueve o diez jugadores siempre», ha recalcado.
En ese sentido, pero desde una óptica más negativa, Ibon Navarro ha lamentado desde Málaga que su equipo tal vez no tenga el físico suficiente para sostener al Baskonia. «Va a ser muy complicado a nivel físico», por lo que ha abogado por «unas «otras armas diferentes como jugar más a campo abierto, menos cinco contra cinco y controlar a jugadores muy peligrosos».

‘Non ote zaude?’ Argazkiko neskatoaren bila, memoria kolektiboaren bidez

Elkar argitaletxeak Hertzainaken errepertorioa baimenik gabe ustiatu zuela ebatzi du epaitegiak

Osakidetza ha administrado vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés

Osakidetza anuncia un paquete de medidas para agilizar la Atención Primaria
