
El lehendakari Imanol Pradales ha mantenido este viernes una reunión de más de una hora con una delegación de la dirección de ELA compuesta por su secretario general, Mitxel Lakuntza, y la secretaria adjunta, Amaia Muñoa. La anterior ocasión en la que un líder de este sindicato estuvo con un lehendakari fue en febrero de 2013, en la ronda inicial que hizo Iñigo Urkullu. Desde entonces no ha habido más y Mitxel Lakuntza ha explicado que fue por la negativa de Urkullu.
Lakuntza ha calificado de «positiva» la reunión, que ha afirmado que se ha desarrollado en un «tono franco» y que viene «a normalizar lo que debería ser normal». El secretario general ha trasmitido a Imanol Pradales y después a los medios, su disposición para llegar a acuerdos «si hay contenidos». Tiene, por tanto, «voluntad para mantener una relación bilateral con el lehendakari y su Gobierno para trabajar y explorar posibles acuerdos». Y ha insistido en que si hasta ahora no ha habido una relación normalizada ha sido por decisiones del Ejecutivo anterior de Lakua.
En la reunión de este viernes, Mitxel Lakuntza y Amaia Muñoz han aprovechado para entregar un documento con medidas concretas sobre 15 áreas de acción del Gobierno que permitirán medir la voluntad de cambio del Ejecutivo autonómico. Tras la cita, ELA ha dicho que considera positiva la disposición al diálogo de Pradales pero le recuerda que lo realmente determinante son las decisiones y las medidas que el gobierno debe adoptar. «Una cosa es la música y otra la letra», ha comentado Lakuntza.
«Continuismo»
En el encuentro, ELA ha trasladado al lehendakari su preocupación por el hecho de que tanto el programa de gobierno pactado por PNV y PSE como las directrices presupuestarias hechas públicas tienen un carácter continuista y no dan muestras de que vaya a haber los cambios de dirección que el sindicato considera necesarios.
Mitxel Lakuntza ha apuntado que le han preguntado al lehendakari «qué tipo de cambios va a adoptar sin una reforma fiscal de calado y sin aumentar significativamente los presupuestos. El deterioro al que han sido sometidos el conjunto de los servicios públicos necesita de un compromiso de aumento presupuestario. Sin esta premisa, no se puede abordar tareas tan urgentes como la mejora de Osakidetza».
Preguntado sobre la posición de EH Bildu de dejar Osakidetza fuera del debate presupuestario de este otoño para dar una oportunidad a la mesa que buscará un pacto sobre el sistema de salud, el secretario general de ELA lo ha calificado de «enfoque errático», puesto que los problemas de Osakidetza no son solo organizativos o de mala política de personal, sino también de financiación pública. Según los cálculos del sindicato, si Lakua invirtiera la media europea en salud pública, debería presupuestar 2.300 millones más.
Nuevo marco jurídico-político
Lakuntza ha explicado que ELA ha demandado también al lehendakari políticas propias hacia un Marco Vasco de Relaciones Labores y Protección Social, que incluya entre otras cuestiones el derecho a fijar por ley un SMI en nuestro territorio.
Y en ese sentido, también le han «recordado la necesidad de avanzar hacia un nuevo marco jurídico-político que incluya el marco vasco de relaciones mencionado así como el derecho a decidir, y un marco de garantías jurídicas propio para el reconocimiento nacional y el estatus del euskera».
No habrá parón en la estrategia del sindicato
El secretario general de ELA ha subrayado que le han trasladado también al lehendakari que «en la medida en que persistan los problemas derivados de la falta de una política social (deterioro de los servicios públicos, proceso de empobrecimiento, dificultad de acceder a una vivienda, precariedad laboral...), el sindicato va a continuar apostando por la organización de la clase trabajadora y la movilización». A preguntas de los periodistas, Lakuntza ha dejado claro que «el sindicato no va hacer un parón en su estrategia y actividad ordinaria para que los problemas se resuelvan».
ELA sostiene, además, que «las huelgas han permitido lograr más y mejores convenios, ante la negativa de la patronal vasca a aceptar mejoras básicas como el incremento del IPC o el fin de la brecha salarial». Mikel Lakuntza ha asegurado que «por ello, la mejor manera para reducir la conflictividad laboral es un cambio de postura por parte de la patronal, para que afronte la negociación de los convenios desde la aceptación del reparto de unos beneficios que los últimos años han superado todos los récords».

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Dos años de prisión para el jefe de operaciones de la Ertzaintza en Durango por corrupción

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Desconocidos roban la ikurriña de Ayuntamiento de Ondarroa y realizan pintadas

