Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Las asociaciones vecinales piden poner freno a la «turistificación» de Bilbo

Una concentración vecinal ante la oficina de Turismo, en la céntrica plaza Circular, ha demandado al Ayuntamiento de Bilbo que se ponga freno a la «turistificación» que condiciona la vida de los barrios y de quienes los habitan. Este jueves acuden al pleno municipal para que se adopten medidas.

Concentración ante la oficina de Turismo de la Plaza Circular de Bilbo.
Concentración ante la oficina de Turismo de la Plaza Circular de Bilbo. (Mikel MARTÍNEZ DE TRESPUENTES | FOKU)

Una concentración de las asociaciones vecinales de Bilbo ante la oficina de Turismo de la plaza Circular, bajo el lema ‘Gure auzoak berreskuratu - Recuperemos nuestros barrios’, ha protestado este miércoles a la tarde contra el actual modelo de ciudad en el que todo gira cada vez más en torno a la promoción turística y reivindicado que, gracias a la presión popular, es posible frenarlo. Reclaman al Consistorio bilbaino que adopten medidas eficaces para atajar las afecciones que siguen creciendo con esa actividad económica.

El llamamiento a recuperar los barrios parte de la constatación de que el turismo y todo lo que le rodea está transformando la villa. En esa dinámica vecinal de reclamar que se regularice más todo lo que lo rodea, han conseguido que se paralice por un año la concesión de licencias a nuevas viviendas turísticas. Su objetivo, así lo han confesado los colectivos ciudadanos, es que gracias a la presión popular, ese periodo se prorrogue.

La movilización ha tenido lugar un día antes de que este miércoles, en el pleno municipal, la Federación de Asociaciones Vecinales plantee la adopción de medidas para hacer frente al impacto que la «turistificación» tiene en la vida cotidiana de la ciudadanía.

Establecer límites

Su iniciativa aboga por establecer límites a la presión turística, así como fijar medidas para el decrecimiento. «Hay que poner límites concretos a la presión turística de los barrios, estableciendo y remarcando la necesidad de licencias, que ahora no existen como tal, que deben, a su vez, tener fecha de caducidad», exponen en su argumentación.

Además, estiman que la norma debe también abarcar a las habitaciones turísticas y a los hoteles, que no dejan de crecer. En poco tiempo, se ha anunciado nuevas aperturas, como es el caso de Deustu.

Asimismo, las asociaciones vecinales quieren que el Ayuntamiento reconozca la incidencia directa del alojamiento «masivo» de turistas en el espacio público y, como consecuencia, que se acuerden medidas para regular los grupos de visitantes. «El espacio público no puede priorizarse para intereses económicos privados», defienden.

En casos como el centro histórico, piden que se evite la saturación de comercios y hostelería destinados al turismo «para que los barrios sigan siendo barrios».

En la movilización, han anunciado que su moción no se votará, sino una enmienda propuesta por el Gobierno municipal PNV-PSE. No comparten su espíritu, ya que consideran que «no rompe con el modelo, solo pretende regularlo». Estiman que es «una ‘solución’ cortoplacista que perpetúa el problema. Solo propone –han aclarado– equilibrar la distribución de dichos pisos de uso turístico en los barrios sin poner límites».

En su opinión, esta ‘solución’ puede provocar que el problema se extienda a otros barrios sin solucionar la saturación que ya existe en otros. Han acusado al Gobierno de Juan Mari Aburto de retrasar la adopción de medidas efectivas «para frenar un modelo de negocio/turismo que sufren vecinos y vecinas». Cansados, exigen soluciones que resuelvan unas afecciones que van en aumento.