
Después de que las cosas se pusiesen muy feas tras caer en Girona, Osasuna ha sabido cogerle el pulso a la competición en lo que se lleva de segunda vuelta. El técnico rojillo, Alessio Lisci, parece haber encontrado la fórmula para sacar el máximo rendimiento a los suyos, una situación bien diferente al inicio liguero, donde sus ideas no terminaron de cuajar.
Esa adaptación a las características de la plantilla ha provocado que ahora el equipo esté con la flechita hacia arriba y nada –ni decisiones arbitrales, ni lesiones– le aparte de la senda de la victoria.
Ocurrió en Balaídos, donde ni siquiera las decisiones de José Luis Munuera Montero –trencilla con el que no ganaba desde noviembre de 2022 y con cuya presencia los triunfos suelen ser tradicionalmente escasos (7 de 25)– condicionaron que los tres puntos volasen hacia Iruñea.
Y con una jugada especialmente significativa, como fue el pisotón que Fran Beltrán realizó sobre Rubén García segundos antes de la mano de Catena que dio lugar a un penalti que provocó el 1-1.
Ni encontrarse a apenas dos metros de distancia en el momento del lance, ni las posteriores imágenes en pantalla le llevaron al árbitro jienense a considerar este hecho como una falta previa.
Tampoco que, durante el diálogo con el VAR, el responsable de la sala VOR, Valentín Pizarro, hablase específicamente de pisotón. «José Luis, soy Valentín, mira, te recomiendo una revisión para que valores una potencial falta en la APP, previa al penalti que señalas. Te voy a poner dos cámaras, te voy a mostrar cómo hay un pisotón. Rubén García primero toca el balón, luego hay un pisotón y elimina de la ecuación a este jugador».
Así fue la actuación del VAR en el #CeltaOsasuna. pic.twitter.com/zISOBjjEPe
— LALIGA (@LaLiga) February 8, 2026
Lejos de tomar en consideración el consejo de su colega, el colegiado andaluz le dio réplica, algo poco habitual, máxime teniendo en cuenta la claridad de las imágenes. «El pisotón no lo veo claro, veo un choque en la entrada pie a pie. Veo un choque fortuito, bajo mi opinión, le gana la posición», fue su dictamen.
Una decisión que pudo haber marcado el devenir del duelo, de no haber mediado el acierto postrero de Raúl García de Haro en el minuto 79 para subir al marcador el definitivo 1-2 y la segunda victoria foránea consecutiva.
Boyomo, lesionado en el ligamento del tobillo
La cruz del triunfo en Balaídos la padeció Enzo Boyomo quien, superada la primera media hora de partido, tuvo que retirarse tras sufrir en el tobillo todo el peso de una caída fortuita de Borja Iglesias.
El central camerunés, que intentó continuar sobre el terreno de juego durante los instantes siguientes, finalmente tuvo que retirarse a vestuarios con una importante cojera y signos de dolor en su rostro.
El propio Lisci ya explicó a la finalización del encuentro que aquello no tenía buena pinta. «Es un jugador importante, que ya lo perdimos por la Copa de África. Está mal, le cuesta apoyar el pie. Hay que hacerle pruebas», señaló.
Y el parte médico posterior del club navarro confirmó la lesión. Los exámenes médicos a los que fue sometido a su regreso a Iruñea determinaron que sufre «una lesión ligamentosa en el tobillo derecho sin lesión ósea asociada».
Curiosamente, el episodio guarda importantes semejanzas con el que padeció en pretemporada Iker Benito, al caer sobre él también de manera involuntaria en un amistoso el txuri urdin Mikel Oyarzabal.
Aquella dolencia le dejó en el dique seco al de Miranda de Ebro durante un mes, periodo que se espera pueda estar de baja el internacional africano, que se perdería los envites frente a Elche, Real Madrid, Valencia y Mallorca, como mínimo.
Tal y como sucedió en el feudo gallego, su recambio natural será un Jorge Herrando que lo está haciendo francamente bien cada vez que el preparador transalpino ha decidido confiar en él.

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