Aitor Agirrezabal
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

El Gobierno español reconoce la dificultad de gravar a energéticas y apunta a PP, PNV y Junts

A preguntas de EH Bildu, el Gobierno español ha abogado por «una distribución equitativa de los costes» que provoca la guerra en los hogares y los beneficios que obtienen grandes empresas. Ha recordado la «dificultad» de aprobar medidas. En 2024 PNV, PP y Junts derogaron el impuesto a las empresas.

El ministro español de Hacienda, Arcadi España, durante el pleno de control de este miércoles.
El ministro español de Hacienda, Arcadi España, durante el pleno de control de este miércoles. (Eduardo Parra | Europa Press)

El portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, ha cuestionado al ministro español de Hacienda, Arcadi España, sobre la posibilidad de recuperar el impuesto a las energéticas, en el contexto de la guerra en Irán, aunque Europa no actúe. 

En la sesión de control celebrada este miércoles, España ha puesto sobre la mesa que su gobierno ha «liderado» una iniciativa conjunta a nivel europeo, junto a Italia, Alemania, Portugal y Austria, para implantar un instrumento de solidaridad temporal con el fin de que las energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos en este contexto, para así «aliviar la carga de consumidores y contribuyentes para distribuir la carga de esta de las consecuencias de esta guerra».

Sin embargo, cuestionado por «medidas más eficaces», el ministro de Hacienda se ha escudado en que se debe actuar con «determinación, pero también con prudencia y cautela». España ha asegurado que «este Gobierno siempre ha defendido una tributación justa», recordando que fue «pionero en la UE» en la aplicación temporal a energéticas con beneficios superiores a 1.000 millones durante los ejercicios de 2023 y 2024.

Pese a ello, ha afirmado ser «consciente» de la composición de la Cámara del Congreso y «la dificultad» de sacar adelante medidas de este tipo, poniendo el foco sobre otras formaciones. En diciembre de 2024 fueron PNV, PP y Junts quienes unieron fuerzas para derogar el impuesto.

Así, ha insistido en la «incertidumbre» que provoca el ataque sobre Irán y la evolución de los precios tanto del petróleo como de otras materias primas, por lo que ha abogado por «seguir modernizando nuestro tejido productivo para eventuales shocks del futuro con una distribución equitativa de los costes de este conflicto», sin detallar estas medidas. «Los acontecimientos van cambiando. Pero la mejor receta es que acabe la guerra», ha sentenciado.

Defensa de las clases populares

Matute le ha recordado al ministro que las medidas tomadas hasta la fecha «no han sido eficaces». «El descuento de 30 céntimos sobre carburantes ya dijimos que iba a tener un efecto no deseado, porque un tercio o más de ese descuento se iba a ir a bolsillos de las petroleras», ha señalado el diputado de EH Bildu.

Ha remarcado que «las guerras no son un fenómeno natural disruptivo e inesperado, son la voracidad expresada en forma de barbarie», al tiempo que sus consecuencias ofrecen beneficios «a unos pocos» y «las pagamos entre todos».

Y ha vestido con datos esta afirmación, subrayando que desde el ataque a Irán que comenzó el pasado 28 de febrero «Endesa ha crecido un 9%, Repsol 12,78&, Naturgy un 1,9%, el precio del gasoil ha pasado de un 1,45 a 1,82 y la gasolina de 1,49 a 1,56».

«Algunos esperan hacer dinero, hacer fortuna», ha apuntado subryando a petroleras y empresas de armamento. «Les pedimos que no sean simples mediadiores entre el mercado, empresas y la ciudadanía», ha espetado al ministo, «que sea un defensor de las clases populares».