Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Erandio demanda transparencia sobre la calidad del aire

El intento del Ejecutivo de Lakua por cuestionar el estudio científico del CSIC sobre la contaminación atmosférica en Erandio no ha hecho sino avalar la tesis de quienes reclaman transparencia y participación de todos los agentes implicados para proteger la salud pública y ambiental.

Planta de Befesa, en Asuaran, uno de los focos de contaminación industrial en Erandio.
Planta de Befesa, en Asuaran, uno de los focos de contaminación industrial en Erandio. (Oskar Matxin Edesa | FOKU)

La calidad del aire sigue siendo una asignatura pendiente en Erandio. El estudio realizado por personal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) –gracias al impulso de las asociaciones Herri Bideak Kate Barik y Auzokoa Auzo Elkartea–, advierte de la presencia de partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (PM 2,5), asociadas al aumento de los índices de morbilidad y mortalidad, que están por encima de los valores que deberán cumplirse a partir de 2030 conforme a la nueva normativa europea, y ha tenido respuesta en un informe del Gobierno de Lakua, que lo cuestiona.

Las mediciones efectuadas por los investigadores del CSIC destacan la presencia de metales pesados como cadmio, níquel, zinc y plomo, procedente de focos de emisiones industriales, que se depositan en las cercanías a esas plantas.

Asimismo, el estudio sitúa a Erandio entre las zonas urbano-industriales con mayores niveles de deposición metálica detectados en investigaciones comparables efectuadas en el Estado español. 

El CSIC alerta de que la «exposición real» a metales pesados no queda fielmente reflejada en el sistema de vigilancia de la calidad del aire que existe, algo que la Viceconsejería de Medio Ambiente niega

Además, alertan de que la «exposición real» a estas sustancias no queda fielmente reflejada en el sistema de vigilancia de la calidad del aire que existe en la actualidad, algo que la Viceconsejería de Medio Ambiente niega.

Los promotores del estudio, que se presentó el 23 de enero en Bilbo, estiman que estos resultados justifican la necesidad de reforzar la evaluación integrada de la calidad del aire, mejorar la transparencia de los datos disponibles y adoptar medidas específicas correctoras y urgentes de protección de la salud pública, entre las que se encuentran las hojas de ruta, previstas por la nueva directiva y aplicables desde el 1 de enero de 2026, acordes con el riesgo identificado y la evidencia científica.

Esa investigación tuvo reflejo en los medios de comunicación y el debate se trasladó al Ayuntamiento de Erandio, donde una semana después de la presentación del estudio, el Pleno aprobó por unanimidad solicitar una reunión urgente con los departamentos de Medio Ambiente y Salud Pública de Lakua, con la participación de todos los grupos políticos, para aclarar los procedimientos de medición, colaborar en la mejora y reubicación de los sensores de control atmosférico y habilitar un estudio de transparencia informativa sobre la calidad del aire en la web municipal.

Ese encuentro tuvo lugar en abril, donde el Gobierno autonómico presentó un estudio que se centra en cuestionar el informe que firman Enrique Navarro y Jorge Pey, del CSIC. Esa respuesta oficial intenta acotar el problema, reconociendo que pueden registrarse valores más altos en las áreas industriales pero, según su lectura, no hay incumplimiento actual ni riesgo normativo.

Sostiene que la red de control de calidad del aire bajo su control ya realiza una vigilancia «suficiente» en Erandio. La califica de «exhaustiva en cuanto a parámetros, frecuencia y distribución espacial», y defiende que la red cumple la normativa y la que estará en vigor en 2030, por lo que no haría falta un espacio externo de contraste.

Desactivar la alarma social

El objetivo implícito de ese argumento es desactivar la alarma social que ha provocado el informe científico ajeno a los intereses de la Administración.

En ese análisis, se incide en que los índices en metales pesados como níquel, arsénico, cadmio y plomo en Erandio Goikoa y Arriaga están por debajo de los límites. 

En Asuaran, no obstante, admite que se trata de un enclave industrial en que los valores son más elevados que en zonas urbanas y que hubo una excepción con el cadmio en 2018, aunque después menciona que ha habido una evolución positiva en 2020 y 2021. Se trata así de acotar el problema a situaciones del pasado o muy limitadas al entorno a algunas industrias.

El Viceconsejería de Medio Ambiente cuestiona la metodología del estudio del CSIC y añade que el método empleado por los expertos que lo elaboraron podría «sobreestimar» los resultados. Ambos trabajos analizan datos muy diferentes. Cita, por ejemplo que entre el 21 de junio y el 9 de agosto de 2024, el CSIC obtiene 22,47 μg/m3 de PM 2,5, mientras la red oficial da una media de 9,6. Entre el 9 de enero y el 10 de marzo de 2025, el CSIC obtiene 48,99 μg/m3, mientras la red a su cargo da una media de 7,7. En el fondo, Lakua resta legitimidad al informe independiente.

Lakua defiende que las discrepancias se explican por errores del CSIC, no por fallos de su red. Trata de usar la discusión técnica para cerrar el debate y negar la necesidad de una mediación

El documento concluye que, comparando el estudio del CSIC con los datos de la red oficial, se observa un «sesgo positivo significativo» de 2 a 6 veces, que «no representa la concentración ambiental real» y que «no es válido para evaluación sanitaria ni comparativa». Por ello, estima que el informe impulsado por los colectivos vecinales no sería válido para la evaluación sanitaria ni comparativa, lo que debilita que se exijan medidas urgentes o que se demande una mediación.

Lakua defiende que las discrepancias se explican por errores del CSIC, no por fallos de su red. Trata de usar la discusión técnica para cerrar el debate y negar la necesidad de una mediación.

Quienes la defienden argumentan que debe servir contrastar datos y buscar una salida negociada. «La cuestión de fondo no es generar alarma. Es saber qué respira realmente la población de Erandio y si las mediciones oficiales reflejan bien esa exposición», apuntan.

«Si el Gobierno Vasco cree que el estudio del CSIC tiene fallos, más necesaria es la mediación, no menos», añaden.

El Gobierno municipal PNV-PSE ha hecho suyos los argumentos de Lakua, transmitiendo a través de sus canales informativos que la calidad del aire en Erandio cumple la normativa europea y estatal y se mantiene dentro de los niveles establecidos para la protección de la salud. Como se viene repitiendo desde hace más de medio siglo, se niegan las denuncias de colectivos vecinales y ecologistas para tratar de desactivar la alarma social.

Para EH Bildu, la respuesta no puede limitarse a afirmar que se cumple la normativa ni a trasladar un mensaje genérico de tranquilidad. «La tranquilidad solo puede construirse con información clara, contraste técnico, participación vecinal y garantías para la salud pública», sostiene.

La izquierda soberanista indica que el propio informe presentado por el Gobierno reconoce que en Erandio existen diferentes fuentes de emisión, como la actividad industrial, el tráfico y el aeropuerto.

Jorge Pey y Enrique Navarro, del CSIC, en la presentación de su informe. (Raúl Bogajo/FOKU)

Ante esos estudios con conclusiones tan alejadas, el CSIC ha propuesto una vía de mediación, que ha trasladado al Ejecutivo, Consistorio y Ararteko, que ha visto con buenos ojos esa posibilidad. Su autor es Enrique Navarro, uno de los investigadores que rubrica el documento que ha activado el debate sobre la calidad del aire en Erandio.

La propuesta plantea un proceso estructurado de análisis técnicos, encaje jurídico-administrativo y posible adopción de medidas orientadas a mejorar el conocimiento sobre el origen de determinados contaminantes y reforzar, en su caso, los mecanismos de protección de la salud pública y ambiental.

Jornada en Altzaga

Este miércoles, a las 18.30, en el antiguo mercado de Altzaga, se va a desarrollar una jornada que va a abordar la cuestión, con participación del CSIC, Ararteko, Gisarte, Herri Bideak Kate Barik y Auzokoa Herrikoi Elkartea.

Las asociaciones vecinales apuestan por «avanzar hacia espacios de trabajo compartido entre administraciones, comunidad científica y ciudadanía» que permitan abordar «de forma transparente y rigurosa« los retos relacionados con esta problemática que se vive en Erandio.

EH Bildu considera que esa vía «debe explorarse, precisamente porque existen diferentes interpretaciones técnicas y porque la ciudadanía merece respuestas claras». Con una vigilancia ordinaria en marcha, abogan por promover una nueva vía de mediación, contraste técnico y participación vecinal.

«Si hay discrepancias sobre metodologías o datos, la solución no es cerrar el debate, sino contrastar la información de forma independiente, transparente y con participación de todas las partes: CSIC, asociaciones vecinales, Ayuntamiento, Gobierno Vasco y Ararteko», manifiesta.

En definitiva, los soberanistas de izquierda reclaman transparencia, mediación, participación vecinal y garantías para la salud pública.