Markel Garzon Goitia
Aktualitateko erredaktorea

Zabala-Zabaleta remontan con casta y oficio a Altuna-Rezusta para meterse a la final (15-22)

Tras empezar por detrás el partido (7-1), Zabala-Zabaleta culminan una gran remontada y regalan una emocionante semifinal en el Ogueta para meterse a la final del sábado. El riojano y el navarro se verán las caras contra Larrazabal-Mariezkurrena, vigentes campeones.

Zabaleta fue de menos a más en el Ogueta de Gasteiz.
Zabaleta fue de menos a más en el Ogueta de Gasteiz. (Endika PORTILLO | FOKU)

Larrazabal y Mariezkurrena, actuales campeones del torneo de La Blanca de Gasteiz, ya conocen contra quienes tratarán de revalidar la txapela: Zabala-Zabaleta. La final se disputará el sábado a las 21.30 en el frontón Ogueta gasteiztarra, en el que ya podemos confirmar que la expectación y la emoción estarán servidas.

Tras el ambientazo del miércoles en el día grande de las fiestas de La Blanca, nuevamente, el frontón Ogueta gasteiztarra se ha llenado hasta la bandera para conocer a los segundos finalistas del torneo, en un partido que de inicio no tenía favorito claro y que prometía un duelo muy apetecible para los espectadores.

El más aclamado por el público, Jokin Altuna, daba comienzo a la semifinal y a primeras de cambio, una gran dejada de Zabala dejaba al ‘Mago de Amezketa’ boquiabierto, incapaz de llegar a esa primera pelota. Reía por el contrario el riojano, aunque tenían un largo partido por delante que casi alcanzó las dos horas.

Los pañuelos en memoria de las víctimas del 3 de marzo en Gasteiz estuvieron presente en el frontón Ogueta (Endika PORTILLO | FOKU)

Sin embargo, cuatro fallos de Zabaleta –con tres pelotas enviadas a la chapa superior– daban una ventaja inicial a los rojos (4-1). Se le notaba al zaguero de Etxarren con ciertos nervios y dudas, que, sin duda, nunca son buenos acompañantes en todas unas semifinales.

Por si fuera poco, Rezusta y Altuna dejaban su sello de calidad en los próximos tantos, no cedieron ni una sola pelota y eso les llevó a ampliar la ventaja (7-1), pero, sobre todo, a demostrar oficio, confianza y frescura respecto a sus rivales en este inicio de partido.

Descanso y reacción

Tuvieron que pedir un descanso Zabala-Zabaleta. Necesario, y tanto, porque recortaban distancias y se acercaban en el marcador (9-7) tras dos malas dejadas arriba de Altuna. Aunque, cuando mejor estaban los azules, Zabala preocupaba por sus síntomas de fatiga y cansancio. Cada vez que terminaba un tanto, el delantero riojano tendía a apoyarse en la pared o descansar de cuclillas.

Zabaleta volvía a ser otro tras el descanso, y no perdonaba pelota alguna atrás. Para seguir en la buena dinámica, Zabala realizaba un doble pared de categoría y con ello conseguía levantar del asiento a los espectadores y ponerse a un tanto del empate (10-9).

Lograban empatar los azules, y por partida doble (10-10) y (11-11). Habían remado a contracorriente, cambiado el partido por completo, pero el riojano y el navarro querían seguir surfeando en la cresta de la ola. Es más, después de una gran dejada del delantero de Nájera, llegaban por encima al primer descanso largo (11-12).

La cosa se ponía sería, cada tanto coleccionaba decenas de pelotazos y el partido no tenía un dominador claro. Además, las piernas empezaban a pesar. Ligeramente por delante se colocaban los azules, pero fruto de los nervios al llegar tan parejos al final y del cansancio tras remontar al descanso, Zabaleta fallaba atrás y dejaba el final abierto para Altuna y Rezusta (15-18).

Como reza el refrán: «Lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se acaba», y Zabala-Zabaleta estaban terminando mejor; cometiendo menos errores y haciendo más méritos para llevarse gato al agua.

Fallaba Altuna por partida doble (15-22) en un momento crucial tras un cruce de cables en dos pelotas aparentemente sencillas, y, de esta manera, Zabala-Zabaleta cosechaban una gran remontada para clasificarse a la final.