
Athletic y Alavés han empatado 0-0 este sábado en San Mamés en un derbi en el que los rojiblancos han llevado la iniciativa, pero han tenido dificultades para generar ocasiones claras. El conjunto de Terzic ha dispuesto de la oportunidad más clara desde el punto de penalti, pero Sancet no ha podido superar a Sivera.
El Alavés de Quique Sánchez Flores ha planteado un partido muy ordenado, con cuatro defensores y una línea de cinco por delante, cerrando los espacios interiores y dificultando la circulación del Athletic. Los locales han mejorado tras el descanso y han acumulado remates, pero Koski, Valentín y el propio Sivera han sostenido al equipo albiazul. En el tramo final, los visitantes también han dispuesto de alguna opción al contragolpe.
El empate permite al Alavés cortar una racha de dos derrotas consecutivas, ante el Racing y el Valencia, y mantener su ventaja sobre el Athletic en la clasificación. Los rojiblancos, que llegaban con más descanso después del aplazamiento de su partido ante el Levante por las fuertes lluvias en Valencia, suman un nuevo empate después del cosechado ante el Elche y afrontarán el parón de tres semanas con la necesidad de mejorar sus registros ofensivos.
Pocas concesiones por dentro
San Mamés quería despedir el primer bloque de la temporada con una sonrisa y termina despidiendo al Athletic con una sensación conocida. El equipo de Terzic ha tenido el balón, ha ocupado campo rival y ha buscado durante muchos minutos la manera de abrir el partido, pero ha vuelto a faltarle claridad cuando más cerca estaba del área. El Alavés, en cambio, ha convertido el orden en su principal argumento, ha resistido y ha terminado encontrando espacios para correr. En medio, un penalti detenido por Sivera a Sancet.
El contexto invitaba a pensar en un Athletic con más piernas. El aplazamiento de la visita al Levante por la tormenta de Valencia había dejado a los rojiblancos con más descanso, mientras el Alavés afrontaba su tercer partido en pocos días después de las derrotas ante el Racing y el Valencia. Pero el cansancio no ha aparecido en los albiazules. Quique Sánchez Flores ha introducido rotaciones y ha modificado la estructura sin perder su identidad: cuatro defensores, cinco jugadores por delante cuando tocaba cerrar y Boyé algo más retrasado. Protesoni y Guevara han sostenido el centro, Rebbach ha ayudado a cerrar espacios y Mariano se ha multiplicado entre la presión y el apoyo defensivo.
Durante la primera mitad, los rojiblancos se han encontrado ante un bloque que concedía poco por dentro. Nico Williams recibía lejos de la zona donde podía hacer daño, Sancet aparecía a cuentagotas e Iñaki, otra vez como referencia ante la ausencia de Guruzeta, quedaba demasiado solo. El balón circulaba de un lado a otro, pero el Alavés conseguía que casi nunca ocurriera nada donde realmente importaba.
Los primeros avisos han llegado más por insistencia que por desequilibrio. Un disparo de Protesoni tras una pérdida local, dos córners consecutivos del Athletic y un intento de Jauregizar que Sivera ha atrapado en dos tiempos. El partido pedía paciencia, pero San Mamés empezaba a pedir algo más.
El Alavés encontraba en Mariano una vía para salir de la presión. El delantero bajaba muchos metros, ayudaba a cerrar y después atacaba los espacios. En una de esas acciones ha ganado la espalda de Johaneko y ha puesto un balón que Boyé no logró controlar bien. Protesoni ha aparecido detrás para terminar la jugada. No ha sido una gran ocasión, pero sí una declaración de intenciones.
El Athletic recuperaba rápido después de pérdida, pero le faltaba continuidad. Llegaba a la frontal y ahí parecía detenerse.
Los locales, más incisivos
Terzic ha recurrido a Areso tras el descanso y el Athletic ha salido con mayor energía. La presión ha adelantado unos metros al equipo y han llegado varias recuperaciones cerca del área. Ha habido una pequeña avalancha de remates, pero no ha cambiado lo esencial. Los rojiblancos terminaban las jugadas demasiado lejos de Sivera. Hasta el minuto 60 el registro era de diez disparos, cuatro entre palos y solo tres desde dentro del área, unos datos explicaban una parte del problema.
La otra estaba en los nombres propios. Nico y Sancet, llamados a romper partidos así, seguían bajo control. Sancet ha tenido que retrasarse para participar más en la construcción junto a Galarreta. El Athletic necesitaba acercarlo a la zona de decisión, pero el Alavés estaba consiguiendo justo lo contrario. Koski y Valentín protegían el área, Tenaglia ganaba duelos y las ayudas llegaban a tiempo.
Berenguer y Maroan han entrado para cambiar el escenario. El Athletic necesitaba otra velocidad para atacar un partido que empezaba a enquistarse. Y entonces ha aparecido la oportunidad que podía romperlo.
Tenaglia ha medido mal ante Nico dentro del área. Penalti. Ha habido protestas y revisión del VAR, pero la decisión se ha mantendio. Sancet ha colocado el balón. En ese instante, todo el trabajo anterior parecía quedar reducido a un duelo entre lanzador y portero. Sivera ha esperado y ha ganado. El guardameta llevaba tres años y nueve meses sin parar una pena máxima.
Quique Sánchez Flores ha refrescado entonces el equipo con Toni Blanco y Ángel Pérez, y el Alavés ha empezado a encontrar metros para correr. El Athletic ha seguido buscando el gol, ya con Nico Serrano y Peio Canales sobre el césped, pero el tiempo se agotaba. Yuri ha rozado el poste desde fuera del área pero la última ocasión, incluso, fue albiazul: Ángel Pérez ha entrado en el área y ha buscado a Toni Blanco con el pase atrás, pero Berenguer ha evitado el remate.

Zupiria dice que en las fiestas del Carmen los agredidos fueron los ertzainas

Un local hostelero reclama 50.000 euros a una asociación de Abando por sus quejas vecinales

Vitero completa en Gasteiz las ocho candidaturas de EH Bildu; siete repiten y seis son mujeres

La alcaldesa de Santurtzi afirma que lo recogido en el vídeo es «difícilmente justificable»

