Jose Ramon Soroiz, un hombre tranquilo

A distancia corta, a Jose Ramon Soroiz (Legorreta, 1951) se le conoce como ‘Pinpix’, apodo heredado de sus inicios como payaso. Hay que leer el apelativo como un gesto idiosincrático a la vez que afectuoso, que busca trasladar a quienes venimos de descubrirlo, el bagaje enorme de una de las caras más familiares del audiovisual vasco. Pero nunca Soroiz quiso hacerse un nombre.
De hecho, la sencillez de Soroiz emocionaba más que la media de reivindicaciones ampulosas durante la última gala de los premios Goya. Galardonado a Mejor Actor por ‘Maspalomas’ con el primer cabezón tras más de cuatro décadas de trabajo constante para la pantalla pequeña, casi parecía vérsele en un compromiso bajo tanto foco. En febrero, Soroiz había cumplido los 75 años. Todavía le quedan dos para alcanzar a Fernando Fernán Gómez como ganador más longevo de un Goya, pero se acerca. Lo excepcional de Soroiz en la película de Aitor Arregi y José Mari Goenaga, claro, es cuánto niño asustado y juguetón hay en los años de cierre de su personaje, Vicente.
De Jose Ramon Soroiz no sabemos prácticamente nada. A Naiz, reconoció que no le gusta mostrarse, que por la desnudez total de Vicente había vivido el rodaje más duro de su carrera. El actor vive aún en Legorreta, pueblo de cerca de 1.500 habitantes en la comarca del Goierri. No tiene presencia activa en redes sociales y limita sus apariciones públicas a compromisos estrictamente profesionales.
En la ETB ha participado durante más de treinta años en series como ‘Goenkale’ y ‘Bi eta bat’. De hecho, quienes no lo llaman ‘Pinpix’ le reconocen como Lontxo, el tipo bueno y carismático que compartía pantalla con Ane Gabarain y Elena Irureta. Tras marcarse un hito en la pública, volvería a trabajar con Irureta formando pareja de ficción en ‘Jaun eta Jabe’ primero, y en ‘Martin’ más tarde, dos teleseries exitosas en euskara. Puestes a encadenar genealogías: en ‘Jaun eta Jabe’, el lehendakari de Soroiz tenía a Nagore Aranburu por una criada que, dice, se ‘mareaba’ ante la presencia del actor en el set. Treinta años después, lo regañaría como su hija en ‘Maspalomas’.
Teatro Sus inicios se sitúan en el teatro, ámbito en el que empezó a formarse y trabajar antes de consolidarse en cine y televisión. Desde finales de los años ochenta y durante los noventa fue construyendo una sólida trayectoria vinculada a compañías de referencia como Tantakka, Hika, Vaivén o Txalo. En el cine, debutó casi cincuenta años atrás en la adaptación de ‘Balantzatxoa’, de Paco Sagarzazu, que fue llevada a la gran pantalla en 1978 por el director Juanmi Gutiérrez y se convirtió en el primer largometraje infantil rodado en euskara.
Entre sus hits recientes en el cine, ‘Cinco lobitos’ de Alauda Ruiz de Azúa, a quien también se premiará en la Gala del Cine Vasco, o ‘El bus de la vida’ de Ibon Cormenzana. En series, y desde el éxito de ‘Patria’, lo hemos localizado en ‘Altsasu’ y en ‘Irabazi arte!’. En Zinemaldia presentará además la nueva película de Koldo Almandoz, ‘Azken agurra’, ahora desde un reparto encabezado por Iñigo Azpitarte e Izaro Nieto.
No dejamos de verle, aunque Soroiz asegura que está jubilado, o no tanto. El hombre está tranquilo, pero sin duda no retirado.

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