Kazetaria / Periodista

25 años intentando decodificar ‘Mulholland Drive’

El 12 de octubre de 2001 fue estrenada esta obra maestra de David Lynch, un laberinto entre varias historias y géneros que sigue fascinando al espectador.

Laura Harring y Naomi Watts, en una secuencia de este filme mítico.
Laura Harring y Naomi Watts, en una secuencia de este filme mítico. (Touchstone - Films Alain Sarde / Collection ChristopheL via AFP)

Mucho en "Mulholland Drive" es mentira. Una mentira fascinante, lo que sea, pero el placer del engaño siempre está a la vuelta de la esquina en la obra maestra del maestro, de David Lynch.

Fue estrenada el 12 de octubre de 2001, ahora hace un cuarto de siglo. Más que una peli es un viaje, una manera de enfrentarnos a nuestros fantasmas, en frente de la gran pantalla. Pocas pelis han sido más perturbadoras que esta, un rotundo fracaso de taquilla pero un triunfo rotundo en los premios y en las opiniones de la crítica. 

 

No todos los filmes nacen para recaudar dinero... y menos mal. En este sentido a David Lynch siempre tenemos que agradecerle una carrera entera hecha de varios trabajos ‘distintos’. Y entre ellos, quizás ’Mulholland Drive’ sea el que más.

La clave azul

Resumir ‘MD’ en pocas frases es casi imposible. Hay quien lo ha sabido hacer extremadamente mejor que yo. ‘Mulholland Drive’ empieza con un coche que se estrella en una noche en Los Ángeles, y luego se mueve como una serpiente entre tramas paralelas, sueños que no pueden ser tales al aparecer en una película de cine y situaciones más ‘lynchianas’ que nunca. Y ello a pesar de que varias pistas nos indican que el director no podría ser otra persona que el genio de Missoula, Montana, fallecido en enero de 2025. 

La clave para abrir la bolsa azul es, de hecho, el meollo, entre muertos que hablan, amantes imposibles, una primera parte «eufórica» según la revista especializada ‘Cahiers du cinéma’ que luego se convierte en una red muy difícil que soltar.... El baile de grupo durante los créditos iniciales es una de las pistas falsas más espectaculares de la historia de la gran pantalla. 

Más que una peli es un viaje, una manera de enfrentarnos a nuestros fantasmas, en frente de la gran pantalla. Pocas pelis han sido más perturbadoras que esta, un rotundo fracaso de taquilla pero un triunfo rotundo en los premios y en las opiniones de la crítica

 

Tengo que tirar de una anécdota personal, me considero bien vacunado contra la mayoría de las pelis, incluidas las más difíciles que traga, pero solamente con ‘Mulholland Drive’ tuve que volver atrás porque me había perdido, en un momento de la historia, en la segunda parte, ya menos «eufórica». Y gracias a estaba viéndola en DVD, hace varios años,

Mientras lo hacía, pensaba que aquella situación casera, yo con mi ordenador intentando rebobinar una cinta que probablemente no necesitaba ser rebobinada, era algo tan ‘a lo David Lynch’ que no se podía ni imaginar. Hoy en día resultaría mucho más simple descifrar la escena, pero al mismo tiempo es evidente que durante un visionado en una sala este truco no hubiera podido ser posible y cualquier espectador tendría que seguir intentando decodificar ‘Mulholland Drive’ como pudiera.

Mucho más que una peli dentro de una peli

Nacido como potencial primer episodio de una serie televisiva y luego convertido en filme, ‘Mulholland Drive’ ha sido evaluada durante bastante tiempo (valga lo que valga esto, la BBC ha pedido opinión a 177 críticos) como «la película más decisiva de la historia del cine». La superó en 2020 la llegada de otro trabajo divisivo e impactante: ‘Parasite’, de Bong Joon Ho. 

En esta obra de David Lynch vamos mucho más allá de ‘la peli dentro de la peli’, porque se trata de hecho del sueño de una persona, una de las dos protagonistas, que se convierte en el film que estamos viendo todos. En este sentido tira más hacia el ‘8 y 1/2’ de Federico Fellini, pero mucho menos alegre y circense. 

Destacan en ‘Mulholland Drive’ detalles ‘cualesquiera’ que no pueden más que dar miedo; la taberna Winky's, réplica de unas cuantas tabernas americanas al lado de las carreteras; la misma Hollywood, la Meca del cinema, representada como algo oscuro, incompleto, donde mandan personajes mediocres... Todo se contamina, todo es un inevitable subtexto de un anterior subtexto que parece no tener ninguna manera de terminar. Probablemente la solución a estos monstruos perturbadores que nos agobian seamos nosotros mismos, no es cuestión ni de pesimismo ni de optimismo, es así y punto, incluso los momentos surrealistas. 

‘Mulholland Drive’ ha sido evaluada hasta 2020 como «la película más decisiva de la historia del cine». Le superó la llegada de otro trabajo divisivo e impactante: ‘Parasite’, de Bong Joon Ho

 

Extraordinarias Naomi Watts y Laura Harring, actrices que se cambian de nombre y de aspecto físico. Ante cualquier duda, los temas musicaless de Angelo Badalamenti (compositor-fetiche de Lynch) nos acompañan en este viaje alucinado, como en Twin Peaks’. 

Es ‘Mulholland Drive’, como título del filme, pero podría ser cualquiera de las pelis anteriores del director americano, consciente de este juego de espejos y de guiños a sí mismo. Y es Mulholland Drive como la zona coqueta de Los Ángeles que es telón de fondo, pero podrían ser realmente todos los momentos y sitios que hemos pisado en nuestras vidas.