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Atenas utiliza los nuevos préstamos para pagar las viejas deudas

El Gobierno griego recibió ayer los 7.160 millones de euros que la Comisión Europea acordó desembolsar para que hiciese frente a sus compromisos más urgentes. La mayor parte de ese dinero se ha destinado directamente a abonar la deuda de 4.200 millones que tenía con el BCE, así como al pago atrasado con el FMI de 2.000 millones.


La Comisión Europea confirmó ayer que ha desembolsado los 7.160 millones de euros que forman la financiación de urgencia concedida a Grecia para que afronte sus compromisos inminentes. «Puedo confirmar que el desembolso de 7.160 millones de euros del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF) acaba de ser hecho a Grecia, para que solvente sus atrasos con el FMI y pague al BCE», dijo la portavoz comunitaria Mina Andreeva en la rueda de prensa diaria de la Comisión.

Pocas horas después de que se produjera el desembolso, el BCE confirmó a través de un portavoz que Grecia ha saldado su deuda con la entidad monetaria que ascendía a 4.200 millones de euros por los bonos soberanos que la entidad monetaria compró mediante el primer programa de compra de deuda soberana y que vencían ayer.

De esta cantidad, 3.500 millones de euros corresponden al capital principal de los bonos y 700 millones de euros al pago de intereses.

El pago de ayer al BCE se consideraba clave para que el país no incurriera en el impago, lo que podría haber supuesto el final de la liquidez que con carácter excepcional la entidad monetaria facilita a los bancos griegos a través del mecanismo de créditos de urgencia conocido como ELA.

El FMI también confirmó ayer que Grecia ha saldado su deuda de 2.000 millones de euros y por lo tanto ya no se encuentra «en mora» con el organismo, tras el aplazamiento que se produjo el 30 de junio, en plenas negociaciones con la troika.

De esa cantidad, 1.500 millones corresponden a los tramos de crédito que vencían durante el mes de junio, y que el Gobierno griego agrupó para el último día de ese mes, mientras los 500 millones restantes corresponden a los intereses.

Tras realizar estos pagos, aún sobrará parte del préstamo que podrá ser utilizado para que el país afronte otros compromisos, por ejempo para que Atenas haga frente a los nuevos vencimientos que enfrenta a mediados de agosto, por lo que necesita que antes de esa fecha se firme el tercer rescate.

Nuevas tarifas de IVA

Como parte de las primeras medidas acordadas para poner en marcha dicho rescate, ayer entraron en vigor las nuevas tarifas de IVA aprobadas la pasada semana. Con este cambio, los medicamentos, los libros y el teatro se sitúan en la superreducida del 6%, los alimentos, hoteles, energía y agua en el 13% y el resto en el 23%, incluida la restauración que hasta ahora tenía un 13%. Solo se retrasa la aplicación en las islas hasta el uno de octubre, para que no afecte a esta temporada turística.

Por otra parte, en el segundo paquete de medidas que se votará mañana, no se incluirá el incremento del 13 al 26% en la tasación a los ingresos de los agricultores ni la restricción de las jubilaciones anticipadas.

 

Abren los bancos después de tres semanas, pero se mantienen los controles de capital

Después de más de veinte días con las persianas bajadas, los bancos de Grecia abrieron ayer sus oficinas para permitir realizar operaciones en ventanilla, aunque los controles de capital aún se mantienen.

El acceso a efectivo a través de los cajeros automáticos seguirá siendo de 60 euros diarios, pero con la novedad de que se permitirá la retirada acumulativa de 420 euros al final de la semana.

Asimismo, los griegos tendrán acceso a sus depósitos a plazos y a las cajas fuertes y podrán cobrar cheques, incluidos los que vencieron durante el periodo de clausura de las entidades.

Las operaciones al extranjero, en cambio, continúan siendo muy limitadas, pero se permite a los padres que tengan hijos estudiando en el extranjero mandarles hasta 5.000 euros por trimestre y a aquellos que deban abonar costes de hospitalización en otro país disponer de hasta 2.000 euros.

La apertura se produce después de que el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los países de la eurozona animase al Banco Central Europeo (BCE) a elevar en 900 millones de euros el crédito de emergencia al que puede recurrir la banca helena.

La presidenta de la Unión de Bancos griegos, Luka Katseli, llamó a la población a «vencer el miedo» y devolver el dinero a los bancos para hacer más fuerte el sistema.

La apertura de ayer facilita la actividad diaria de los ciudadanos, aunque muchos coinciden en que no soluciona la situación. «Está bien que los bancos abran, pero sigues sin tener dinero, la gente sigue sin tener trabajo, y el efectivo, muchos ya lo han guardado debajo del colchón», manifestaba un quiosquero de 60 años, que se encuentra cerca de un banco. GARA