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¿Por qué a Trump le da miedo Tik Tok?

El presidente de EEUU ha manifestado desde el avión presidencial su intención de prohibir en EEUU la aplicación Tik-tok, una red social de vídeos cortos, en apariencia naif... pero de origen chino. La pelea por la hegemonía mundial también se lidia en vídeos cortos.

Trump junto al logotipo de Tik Tok. (AFP)

En un primer vistazo, la persecución de la red social TikTok por parte del Gobierno de EEUU recordaría un poco a cómo persigue China a la religión (o secta, si se quiere) Falun Gong. Los adeptos a esta práctica meditativa poco más hacen que realizar ejercicios espirituales y predicar la tolerancia. No son enemigos del sistema político chino y, sin embargo, el gobierno de Beijing se la tiene jurada. La trastienda, es muy simple, el Falun Gong tiene millones de seguidores y en China no se permite una organización de semejante tamaño absolutamente al margen del poder político. Así pues, el Falun Gong no constituye un enemigo real para el sistema chino, pero sí que supone un peligro potencial y como tal se le trata. 

Quien bucee por la aplicación Tik Tok se ahogará en un mar de vídeos estúpidos y cortísimos, por lo general, creados por adolesentes, preadolescentes y «postadolescentes» que bailan, se lanzan cosas y hacen el payaso sin otro interés que llamar la atención o arrancar alguna sonrisa. Quien busque ahí subversión alguna, no encontrará nada. 

Sin embargo, algo tiene Tik Tok lo suficientemente importante como para que Trump se retrepe en el sillón del Air Force One a su regreso de Florida y lance su –por el momento globo sonda– de que la aplicación se prohibirá en EEUU. De hecho, ha dicho que podría hacerlo este mismo domingo. 

Tik Tok, como el Falun Gong, es temida por su éxito contra pronóstico. En 2018 fue la aplicación más descargada en los móviles. La empresa china ByteDance rivaliza ahora con Snapchat y Facebook. Millones de estadounidenses la tienen en sus móviles y lo que se mueve allí dentro no le resulta controlable a la Casa Blanca. Ahí está la raíz del problema. Es más que dudoso que TikTok suponga un peligro real para EEUU, pero sí que se puede entender como un peligro potencial. 

Claro que el presidente de EEUU tiene que apoyar en algo la decisión de censurar un medio con semejante número de usuarios. Así que Trump abrió su bolsillo y sacó de ahí el argumento de que, en un momento dado, Tik Tok podría facilitar información a las autoridades chinas. Lo mismo que dijo de los móviles de Huawei, vamos. O eso es lo que han trasladado el Wall Street Journal y Bloomberg News que han dado cuenta del globo sonda del presidente en una filtración controlada. 

Supuestamente, el inquilino del despacho oval quiere dar un mensaje de fortaleza y mandar un mensaje a Beijing en medio de una escalada de tensión que incluye el cierre de consulados en los últimos días. Pese a ello, Trump podría salir trasquilado de su intento de veto a la aplicación de vídeos cortos. Su capacidad para frenar la pujanza china en nuevas tecnologías está muy en entredicho. De hecho, que tenga que salir el presidente a alterar el mercado tecnológico cuando las compañías de EEUU se ven en apuros ya supone todo un mensaje de debilidad. 

A mayor abundamiento, hace un mes Huawei se ha consolidado como el mayor vendedor de móviles del mundo, pese a que Trump tocó a las puertas del mismísimo Google para vetar al gigante tecnológico chino que les había tomado la delantera en el 5g. Aun sin poder utilizar las aplicaciones originales de Google, Huawei ha logrado superar a la surcoreana Samsung.  

Tampoco casa bien la decisión de censurar una red social, aplicación o como quiera que haya que calificar a Tik Tok con la cultura de la libertad de expresión de la que se hace gala en EEUU. Y más, cuando es una red que gusta a un sector aunque sea muy joven irá a votar en las próximas elecciones que ahora Trump parece interesado en atrasar. 

Todo esto, además, forma parte de una guerra real por el control del Big Data, esto es, la batalla por qué país tiene un mejor acceso a todos los datos que almacenan las compañías de servicios de internet, dado que estos datos pueden dar una ventaja en esa búsqueda de la hegemonía mundial (o el control del mercado mundial, que viene a ser parecido) .

Trump lo llama espionaje chino, que viste más, pero lo que hace Tik Tok y lo que hacen Facebook o Google se parece bastante. Eso sí, y en esto habría que darle la razón al presidente de EEUU, en China las leyes de protección de datos son –casi– inexistentes.