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Una décima parte de la población de Ucrania ha escapado a otros países

Más de uno de cada diez ucranianos es hoy un refugiado. El movimiento migratorio y la catástrofe humanitaria resulta descomunal. El último cálculo de Acnur afirma que este sábado se superaron los 4,5 millones las personas huidas en estas seis semanas.

Alguien compró un peluche a esta niña Ucraniana fotografiada en un autobús en Moldavia. (Daniel MIHAILESCU | AFP)

El éxodo poblacional más rápido desde la Segunda Guerra Mundial no cesa. Los primeros diez días de abril se han marchado otras 476.000 personas de Ucrania. Esta es una crisis de mujeres refugiadas. Los datos constatan que el 90% de las personas que cruzan las fronteras son mujeres o niños. 

La tensión migratoria se acumula en muy pocos estados, principalmente Polonia, cuyas fronteras han cruzado más de la mitad de los ucranianos huidos (2,59 millones de personas). La cifra de refugiados equivale al 7% de la población total polaca.

El siguiente país por número de refugiados que han entrado es Rumania, con 686.000. Puestos en relación con la población de ese país, la cantidad de ucranianos huidos a causa de la guerra suponen el 3,5% de la población rumana.

El tercer Estado que mayor carga soporta es Hungría, adonde han llegado más de 419.000. No obstante, al tener Hungría menor población, el peso proporcional es superior y equivale al 4,3% de su población.

Pero si un país puede colapsar a causa de los refugiados, ese es Moldavia por su reducido tamaño, dado que no llega a los tres millones de habitantes. Han recibido a 410.000 personas, cerca de un 16% de su población.

Moldavia cuenta con un problema añadido: no forma parte de la UE y tampoco del espacio Schengen, por lo que no consigue recolocar a estas personas con la misma facilidad que otros países receptores. Muchos  refugiados, además, tampoco quieren. Según Acnur, un 47% de los llegados a Moldavia quieren permanecer allí, aunque no saben por cuanto tiempo. Un 16% sí que manifiesta su intención de viajar a Alemania.

Existe un cuarto receptor de refugiados, la propia Rusia, que según Acnur está dando cobijo a 404.000 huidos. 

Para tener un marco general, se puede afirmar que de Ucrania ha huido más de un 10% de la población. El principal país receptor ha sido Polonia (5,9%) y le siguen Rumanía (1,5%), Hungría (1%), Moldavia (1%), Rusia (1%) y Eslovaquia (0,6%).

«Se calcula que unos 13 millones de personas están varadas en las zonas afectadas por la guerra» 

Esto, sin embargo, no es el final. El temor de Acnur es que la cifra siga creciendo. Calculan que existen otros millones de personas atrapadas en una guerra con intención de escapar. «Se calcula que unos 13 millones de personas están varadas en las zonas afectadas por la guerra o no pueden salir de ellas por razones seguridad, o porque la destrucción de puentes y carreteras lo ha imposibilitado». 

La crisis humanitaria, por tanto, tiene potencial para triplicarse y resulta muy dudoso que los países receptores puedan soportar la situación durante mucho más tiempo. 

Que un 30% de la población de un país en guerra acabe huyendo no constituye una cifra desorbitada atendiendo a otros ejemplos recientes, como el caso de Siria.

La guerra de Siria ha dejado, siempre según Acnur, un total de 6,5 millones de refugiados, entendidos estos como personas que han abandonado el país. A parte de ellos, existe una cantidad similar de desplazados internos, personas que han tenido que abandonar su hogar, pero se han reafincado en otra parte del país y que constituyen una categoría distinta. 

Antes de comenzar la incursión rusa, en Ucrania había cerca de un millón de desplazados internos a causa de la guerra en el Donbass. Actualmente, la cifra habría superado ya los 7,1 millones de desplazados internos, según calcula de Acnur.

La cifra habría superado ya los 7,1 millones de desplazados internos, según calcula de Acnur.

Por completar la fotografía de Siria de cara a una comparativa. Este país, antes de que comenzara la guerra civil, contaba con 21 millones de habitantes. Por tanto, una tercera parte de ellos escapó de la guerra a otro país y otro tercio se mudó a otra parte del territorio sirio. 

El problema de trasladar estas cifras a Ucrania es el volumen. El país eslavo duplica en población al árabe y la incursión rusa puso cerco a la población de forma muy rápida, de ahí que el éxodo de refugiados haya sido el más rápido desde la Segunda Guerra Mundial. 

Mafias de explotación sexual

Los refugiados ucranianos no reflejan a toda la población, sino que se trata de mujeres y niños (90% del total) que huyen en familia. Solo uno de cada cinco cruza la frontera en solitario.

La ausencia de hombres se explica,en parte por la orden de Zelenski que prohibió salir del país a los varones de entre 18 y 60 años a finales de febrero. Que hay personas –algunas famosas– que residían en el extranjero y han vuelto para combatir es innegable, pero de la orden del presidente ucraniano se desprende que existe otro grupo que preferiría escapar, pero no le han dejado y a los que, de algún modo, se les obliga a tomar las armas al cortárseles la salida y verse comprometido por la presión social y miedo a castigos sumarios. 

A efectos de lo que se refiere a la crisis de refugiados, la problemática que se deriva es la extrema vulnerabilidad en la que se encuentran esas mujeres, niñas y niños. Muchas de ellas están siendo captado por mafias para su explotación sexual. Esta realidad ha cobrado tanto peso que comienza a incluirse en los informes de Acnur. 

El riesgo de explotación sexual ha cobrado tanto peso que comienza a incluirse en los informes de Acnur. 

Según se indica en el último, Acnur «ha desplegado coordinadores de Protección contra la Explotación y el Abuso Sexual (PSEA) y expertos en género y protección infantil en Polonia, Moldavia, Hungría y Rumania». Sin embargo, la labor de estos coordinadores parece limitarse a advertencias y sensibilización a los recién llegados.