50 años sin respuesta. Basta ya. Que se conozca toda la verdad
El mayor crimen del Estado español cometido en Navarra cumplirá el 9 de mayo su triste 50 aniversario. El objetivo fundamental de aquel salvaje atentado fue y sigue siendo la eliminación del Partido Carlista en su lucha política, cerrándole todas las puertas posibles para su recuperación. Con ese objetivo, se han utilizado y se siguen utilizando todos los medios al alcance, incluido el asesinato de dos compañeros y más de 30 heridos, además de ametrallar por primera vez en Europa a un pueblo que se encontraba rezando en un Viacrucis.
Y todo ello con la participación, demostrada y documentada, del rey Juan Carlos, cinco gobernadores civiles, ministerios del Gobierno, consejeros del Reino y un sector del Ejército junto a unos doscientos mercenarios a sueldo traídos expresamente de Italia, Argentina, Francia y Portugal, más la flor y nata de la extrema derecha española y los guerrilleros de Cristo Rey dirigidos por Sánchez Covisa.
Una vez más, consumada la operación de Montejurra, este maldito sistema liberal, con la complicidad de una izquierda domesticada, cierra el paso al Partido Carlista, manteniéndolo fuera de la legalidad y excluyéndolo de las primeras elecciones denominadas «democráticas», un fraude nuevamente aceptado por toda la izquierda.
Está claro que con estos dos atropellos, el Partido Carlista queda prácticamente descabezado y en la UVI. Pero, para asegurar la destrucción del movimiento político más antiguo de España y posiblemente de Europa, aún les quedaba otro paso a dar: la mentira, una mentira practicada de todas las formas posibles y en casi todos los medios de comunicación, libros de texto, centros educativos, universidades y también en el Museo Carlista de Estella. Ni se quiere reconocer aquel crimen de Estado ni se quiere corregir la versión franquista de esos hechos, lo cual supone, en el fondo y en la forma, el blanqueamiento del fascismo por unos gobiernos y partidos que dicen combatirlo.
Estamos, por lo tanto, ante uno de los mayores fangos de esta democracia, un atentado cometido durante la Transición contra una organización que sigue creyendo en las libertades políticas y que todavía sigue esperando una explicación, una reparación por lo sucedido hace cincuenta años, respuestas a unas interrogantes que siguen abiertas transcurrido ya medio siglo: ¿Por qué se nos ametralló el 9 de mayo en Montejurra? ¿Por qué se nos vuelve a ametrallar en 1977 no legalizándonos, no permitiéndonos participar en las primeras elecciones?
La decisión de no legalizarnos, aceptada por los grandes partidos, entre ellos el PSOE y el PCE, constituyó un verdadero fraude, ya que no se cumplió el acuerdo pactado en este sentido por todas las organizaciones políticas. Una vez más, los llamados «partidos de la Transición» y del «régimen del 78» engañaron al pueblo a cambio de un plato de lentejas, aceptando así lavar la cara al franquismo y dando carpetazo a la exigencia de responsabilidades por aquellos sucesos. De esta forma y con la bendición del Partido Comunista de Santiago Carrillo, asumían convertirse en valedores y defensores tanto del nuevo régimen como de la «democracia» heredada del franquismo.
¿Y cómo se explica que el consejo socialista de Tierra Estella mantenga que los muertos de Vitoria en marzo de 1976 fueron «asesinatos» y los sucesos de Montejurra ese mismo año acciones de la extrema derecha? ¡Basta ya señores socialistas! Vitoria y Montejurra 76 fueron unos crímenes, unos asesinatos, y tal afirmación es una auténtica vergüenza porque no hace más que ocultar el mayor crimen de Estado cometido en Navarra. ¿Es que acaso queréis olvidar que entonces también intervinieron nueve mercenarios que luego formarían parte de los GAL?
Aún hay otra grave consecuencia de aquellos hechos, de esa época denominada los «años de plomo»: el abandono de los sectores más comprometidos de la juventud carlista para integrarse tanto en la lucha armada de ETA como de Terra Lliure en Cataluña, una reacción de esos jóvenes a las maniobras de obstrucción y destrucción del Partido Carlista programadas y ejecutadas desde el Poder con la bendición de la denominada «izquierda democrática». Aquel atropello contra el carlismo fue un grave error porque, y tengo conocimiento de causa, se podían haber evitado muertes y el sufrimiento de muchas familias que, por este motivo, quedaron destrozadas.
Vuestras mentiras, vuestra corrupción y vuestra incapacidad son los motivos fundamentales para que avance el fascismo en nuestra tierra
(No os quepa ninguna duda) (No al avance del fascismo)
Verdad, justicia, reparación y desclasificación de M.76
Podéis enviarnos vuestros artículos o cartas vía email a la dirección iritzia@gara.net en formato Word u otro formato editable. En el escrito deberán constar el nombre, dos apellidos y DNI de la persona firmante. Los artículos y cartas se publicarán con el nombre y los apellidos de la persona firmante. Si firma en nombre de un colectivo, constará bajo su nombre y apellidos. NAIZ no se hace cargo de las opiniones publicadas en la sección de opinión.