Iulen Lizaso

A relevos... pasándose el señuelo

Lo que verdaderamente está enfermando a la sociedad vasca es el exceso de mentira de acción psicosomática por el miedo inoculado a través de unos medios de comunicación obsesivo-compulsivos en su estrategia alarmista.

No es que les tenga ganas, pero no voy a cejar en mi empeño de que respondan a las preguntas que se les plantean... también en este escrito.

Sería un apoyo y para la sociedad clarificador y sobre todo enriquecedor, que quienes me animan a seguir enunciándolas con esa claridad, también se dirigieran a ellos, para recordarles que desde el civismo responsable están obligados y en deuda con una sociedad que se ahoga en la incertidumbre.

Así Sr. Urkullu, Sr. Otegi, Sr. Zubia, Sra. Sagardui, Sra. Murga, Sra. Iriarte, Sr. Juan Karlos Eizagirre... de alguna manera, a través de este medio u otro han recibido alusiones directas con preguntas concretas y como respuesta todo ha sido como mínimo un sospechoso silencio... más bien un cobarde silencio.

Hoy le toca al Sr. Bengoa. Vaya por delante que no tengo ningún afán de protagonismo ni obsesión de clase... si una gran pasión por la verdad.

Cuando el exconsejero de Sanidad alerta a la sociedad vasca de que «buena parte de la infección va a estar en las escuelas»... se me encoge el corazón. No por lo que ello va a suponer de niños afectados en su salud y riesgo sanitario para nuestros hijos y nietos, sino porque usted también nos viene con la misma translucidez informativa que el resto nombrado... y conoce la verdad.

Le formulo la misma cuestión que al resto: A partir de la falta de purificación y especificidad del virus SARS-CoV2, ¿cómo demuestra ese riesgo de contagio que anuncia, cuando los «casos» positivo-contagiado se clasifica así, en base a un test PCR que los CDC y la OMS han reconocido el 21 de julio que los retiran pues no sirven para identificar virus específicos y no por síntomas de malestar?

Sabiendo de que además de los mismos casos que otros años (incluidos todos como Covid-19) lo que verdaderamente está enfermando a la sociedad vasca es el exceso de mentira de acción psicosomática por el miedo inoculado a través de unos medios de comunicación obsesivo-compulsivos en su estrategia alarmista, continuen en esta infamia a relevos. Lo que es realmente grave y pudiera ser verdaderamente temible, es la pandemia que pudiera crearse, esta vez de enfermedad real, a partir de los efectos adversos de las vacunas.

En un alarde premonitorio y sin duda para motivar a vacunarse a otra remesa de indecisos, asegura que la temible variante Delta se va a fijar en los niños entre 3 y 12 años (sin vacunar) y adolescentes entre 12 y 18 años «ni mucho menos vacunados todos», cuando sabe perfectamente que la cifra oficial de incidencia en estos dos tramos es del 0,000001... prácticamente cero.

Referiéndose a las personas con las pautas completas, se pronuncia a favor de más dosis prioritariamente para las personas más vulnerables. Así Sr. Bengoa siguiendo ese mismo criterio, ¿porqué a las personas nada vulnerables como son los niños, no se les suministra nada vacunas?... aquí hay trampa.

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