Juan Karlos Izagirre
Exalcalde de Donostia y portavoz municipal de EH Bildu

Altza, un pueblo históricamente maltratado. ¿Y ahora Auditz Akular?

Por mucho que se insista, con la inestimable colaboración de los grandes medios de comunicación, no debemos dar por inamovibles y finiquitados proyectos acordados en despachos cerrados y, habitualmente, al margen o incluso en contra de la voluntad ciudadana.

Podría hablar de Ilunbe Berri, de la urbanización en la playa de vías de Easo o, de los cuarteles de Loiola, pero hoy voy a hablar de Auditz Akular.

En todas ellas se nos presenta un boceto, maqueta o dibujo que se nos vende como una solución insuperable, única e incuestionable. Y yo quiero reivindicar que esto no tiene por qué ser así. Que existen otras opciones. Que estamos a tiempo de plantearlas y, tras debates sosegados, escuchando y dialogando racionalmente, proponer proyectos alternativos que se sientan como propios por la ciudadanía y no causen rechazo. Así lo hicimos en las actuaciones en relación al Urumea y puedo afirmar que la colaboración de vecinos y vecinas es la mejor fórmula para conseguir resultados positivos. Ejercitemos pues nuestra mente, olvidémonos de lo que pretenden imponer y pensemos nuevas alternativas.

Hablemos pues de Altza y el empeño que existe de construir en Auditz Akular. Altza era municipio independiente hasta que en 1940, en pleno franquismo, se anexionó, no precisamente por voluntad popular, a Donostia. Hablo de pueblo maltratado porque es un ejemplo claro de una trasformación brutal, no deseada, de todo un pueblo, pasando de ser una comunidad mayoritariamente rural a un barrio de una gran ciudad con un desarrollo urbanístico desproporcionado y caótico, en el que surgieron viviendas y actividades económicas que se multiplicaron en las décadas de los 60 y 70. Esta transformación repercutió, evidentemente, en su realidad socio-cultural-lingüística.

Recuerdo cómo Joan Mari Irigoien reivindicaba aquella Altza de su niñez, y decía no reconocer la actual. No le faltaba razón, y es que ese maltrato se ha mantenido todos estos años. Estoy convencido que se han hecho muchas actuaciones políticas intentando solucionarlo, pero en general, Altza sigue siendo un pueblo o barrio con serias carencias y con un desarrollo urbanístico difícil, donde por supuesto, también han afectado y afectan la decadencia industrial, del comercio, la carestía de la vivienda y de la vida en general, la migración, el envejecimiento, etc.

Vuelvo a Auditz Akular. Cuando nos tocó gobernar esta ciudad y vimos aquel proyecto inicial, decidimos no desarrollarlo porque una mayoría de vecinos y vecinas de Altza no lo compartía. Y nuestro gobierno tampoco. Pero no pudimos, por falta de apoyos de los otros grupos, descalificar esos terrenos para evitar que en el futuro se volviera a plantear algo similar.

Mientras tanto, el sector de la construcción, me imagino, hacía sus números. Y ese lobby que, tristemente y para desesperación de la mayoría donostiarra, es quien marca el rumbo de esta ciudad estos últimos años, sigue empeñado en destruir un paraje natural que Altza necesita como agua de mayo. Ya me gustaría estar confundido, pero en este caso también parece prevalecer el interés de un sector concreto por encima del interés general. Porque ahí hay terrenos públicos sí, pero hay muchas parcelas privadas que en su día calcularon iban a dar suculentos intereses. Y yo me niego a hacer (o mejor dicho, destruir) ciudad respondiendo a este tipo de intereses.

Por ello, creo que debemos de descartar este proyecto que nos lo venden como parte de la solución del problema de la vivienda en Donostia (no dicen que a costa de arrasar un recurso natural básico en la zona).

EH Bildu es consciente del problema de la vivienda. Y no dejamos de proponer soluciones a corto, medio y largo plazo. Propuestas que no atiende el gobierno PNV-PSE, aunque sus discursos sí viren hacia nuestras ideas. Y propuestas que, entre otros criterios, contemplan:
- intervenir en lo ya construido y, aplicando la ley, conseguir vivienda protegida a precios tasados sin necesidad de nuevas edificaciones.
- no ocupar más suelo en las construcciones de nueva vivienda, aprovechando, en cambio, los espacios degradados y las nuevas oportunidades que surjan como sucede con los cuarteles de Loiola.
- en estos nuevos desarrollos, hacer un trabajo previo de escucha, recogida de aportaciones y búsqueda de consensos, con el objetivo de conseguir la implicación y no el rechazo de la población.

Por todo ello, mientras PNV-PSE allanan el camino a quienes pretenden sacar el provecho máximo de este despropósito vendiendo esta actuación como única posible y modificando las leyes para adecuarlas a las necesidades y a conveniencia de esos intereses privados, EH Bildu defiende que nos olvidemos de esta imposición y empecemos a trabajar en clave de cómo mejorar Altza en su conjunto y cómo dar soluciones al problema de la vivienda sin ocupar más espacios verdes.

Altza cuenta con ámbitos degradados y polígonos en decadencia o con una actividad mínima en la actualidad (Txingurri, Papin-Molinao, Herrera, algunos edificios municipales que en un corto plazo podrían replantearse nuevos usos... incluso podríamos incluir la zona transicional entre lo ya urbanizado de Altza y el comienzo de Auditz-Akular) y la posibilidad de recuperar terrenos públicos cuando se actúe en la variante GI-20.

Debemos reflexionar sobre cómo regenerar estos espacios y qué usos les debemos dar:
- pensar en los equipamientos, servicios, zonas de ocio y esparcimiento que necesita Altza
- incluir la idoneidad de reactivarla con nuevas actividades económicas, que bien pudieran ser ampliación de Parques Tecnológicos que tenemos en Donostia y alrededores
- considerar el uso mixto de estos espacios y otros en Donostia
- aprovechar la cercanía de la variante para plantear la posibilidad de Parkings disuasorios para Donostia
- y, poner encima de la mesa, con valentía y sin ambages, el hacer de Auditz Akular un Parque Natural.

Todo ello en colaboración de los y las altzatarras, parte fundamental e imprescindible de esta reflexión.

Se me dirá que estoy en contra de crear vivienda para las y los donostiarras. Nada más lejos de la realidad, como bien saben quienes de esto me acusarán. Esas 3.000 viviendas que pretenden construir en Auditz Akular, de las cuales 1.800 serán protegidas, se podrían ofrecer, como he dicho antes, en otros ámbitos ya degradados y, no nos olvidemos, en la nueva vivienda que se creará en lo ya construido en Donostia (recordemos que el Avance del Plan general de Ordenación Urbana habla de 4.000 viviendas protegidas en lo ya construido sin ocupar ni un m2 más de suelo).

Altza se merece un respeto, y debe ser protagonista de las decisiones que se tomen en su territorio. Esta debería ser la piedra angular e indiscutible a la hora de decidir sobre el futuro de Auditz Akular y de Altza en general.

Es posible y estamos a tiempo.

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