Loli Paulis

Comedores sociales

En una entrevista en Cadena Ser, un candidato a la alcaldía de Donostia,, contrario al alcalde actual, al cual le da un suspenso, ha salido, sin embargo, en su defensa respecto a la suspensión de las cenas solidarias. Ha asegurado que «nadie se ha muerto de hambre en San Sebastián en los últimos 20 años, que dar cenas sin exigir nada a cambio condena a los que las reciben a la dependencia y que lo que tiene que haber son centros controlados con apoyo de los servicios sociales».

Uno: se puede pasar hambre sin llegar a morirse. Para ello no hay más que sacar comida de los contenedores de basura o esperar a que algunos supermercados retiren lo que está caducado o a punto de caducar. 

Dos: todos sabemos que los recursos no son suficientes. ¿O es que viven por gusto en la calle, expuestos a la lluvia, el frío, a ser detenidos y estar rodeados de toda serie de bichos, sobre todo ratas? 

Tres: respecto a que la ayuda alimentaria debe canalizarse a través de los servicios sociales y en espacios controlados, vinculando esas prestaciones a procesos de integración, formación y acceso al empleo, es exactamente lo que se viene solicitando desde la plataforma KAS, a saber, comedores sociales. 

Sería conveniente que este candidato se pasara por SMUS, Servicio Municipal de Urgencias Sociales, y se informara del vericueto y plazos de espera para conseguir una cita para la primera cita y conseguir el empadronamiento, y vuelta para tener una entrevista y poder matricularse en cursillos para conseguir un trabajo, siempre que hayan previamente conseguido estar regularizados y volver a esperar para conseguir el ansiado trabajo. En el mejor de los casos, este proceso dura como mínimo dos años y medio. 

Por otra parte, en las cenas les damos orientación de los servicios sociales, les aconsejamos, les hemos ayudado en la regularización y les damos clases de castellano para que se adapten y encuentren trabajo lo antes posible, porque lo que más piden es eso: trabajo.

Search