Carlos Benetó

El sendero colombiano

Un clamor, que no quieren dejar escuchar, y cuya voz tratan de silenciar hasta con la violencia más salvaje, al precio incluso de la vida, empieza a escucharse entre los pueblos del mundo

Mientras haya un régimen donde las nueve décimas partes de la economía estén en manos de una irrisoria restante proporción de la sociedad, mientras el trabajo y el consumo sea el linde de una extracción de rentabilidades para estos pocos bolsillos, mientras los hombres sean embaucados por un salvaje aparato mediático-ideológico y las elecciones no sean más que el fruto de esta realidad, y del amaño, lo único que separa a los hijos de las clases populares y la pequeña burguesía del proletariado, del campesinado y del lumpen, es la ilusión de que sus aspiraciones pueden cumplirse individualmente, pero no en masa, como ya apunta la animal competitividad exigida, no al conjunto de esa sociedad, a la que los poderes no quieren aportar nada.

Fruto de este deseo falaz, el clasismo aparece como la herramienta para dividir desde un ensoñado arriba, alejar los más comunes intereses de decenas de millones de personas, y obviar a qué están supeditadas las clases populares de este país cuando sus gobiernos sólo legislan para la diminuta y criminal clase poderosa. Su enorme deterioro, el de las «clases medias», hace vislumbrar los entresijos del teatro de los sueños vendidos, que nunca llegaron a realizarse en la grandísima parte de toda una generación abandonada y maltratada, y sólo el fascismo entonces es capaz de regresar, primero con veneno, después con fuerza, estas posiciones, utilizar la frustración para desviar el objetivo de lo subjetivo, enfrentando a las clases obreras y populares a un guerracivilismo de falsas soluciones, contra su misma clase, y contra otros pueblos y comunidades que aparecerán como enemigos gracias a la reacción.

Sólo el discurso de clase, y no ya la moral como única y tibia capacidad de la socialdemocracia, es capaz de frenar el odio que desde hace años contamina nuestra sociedad, buscando ocultar el verdadero origen de sus problemas, y que parece obcecado, con tal de no perder su histórico dominio, en volver a sembrar los campos del mundo de hermanos muertos. Pero un clamor, que no quieren dejar escuchar, y cuya voz tratan de silenciar hasta con la violencia más salvaje, al precio incluso de la vida, empieza a escucharse entre los pueblos del mundo, por encima de la represión sin caretas, cuyas negaciones son un dictado al descubierto de todo un potencial de paz anhelada para la vida. Un éxito histórico en la admirable lucha del pueblo colombiano, que arrastra tanta dignidad como inmenso dolor, y que ahora se levanta, es un éxito, aún no apreciado, de todas las clases populares del mundo, y su derrota, la generación de un mundo más aciago, una victoria de la injusticia más cruel.

Sobre Colombia están cristalizado todas y cada una de las contradicciones del mundo de hoy: las del imperialismo, las del capitalismo voraz, la capacidad de que una república burguesa sea una sólida y genocida dictadura, las que están enunciado los millones de jóvenes, sin recursos, y sin democracia, que salen a las calles, las que pelea el feminismo, las luchas campesinas, territoriales, las limitaciones de la socialdemocracia, los callejones enquistados y opacos de una, sin embargo legítima, lucha armada, cuyo acuerdo de paz no ha hecho sino delatar al verdadero actor estatal y oligarca de la violencia. Colombia necesita un apoyo ejemplar de internacionalismo, no solidario con «el otro», sino con un solo mundo mismo que es el nuestro.

Sólo el patrioterismo, un solipsismo nacional, nos puede evitar ver que los otros pueblos del mundo somos nosotros mismos, y que Colombia busca, en su enorme batalla, salir definitivamente de su horrible noche. Escuchémosla, por nuestro bien.

«Cesó la horrible noche,/ la libertad sublime,/ derrama las auroras,/ de su invencible luz» (Inicio del himno nacional de Colombia).

Presentes:

•    Jeisson García
•    Cristian Alexis Moncayo Machado
•    Pol Stiven Sevillano Perea
•    Charlie Parra Banguera
•    Michel David Reyes Pérez
•    Brian Gabriel Rojas López
•    Marcelo Agredo Inchima
•    Miguel Ángel Pinto Molina
•    Dadimir Daza Correa
•    Einer Alexander Lasso Chará
•    Maria Jovita Osorio
•    Edwin Villa Escobar
•    Kevin Yair González Ramos
•    Jesús Flórez
•    Rosemberg Duglas
•    Yinson Andrés Angulo Rodríguez
•    Santiago Andrés Murillo
•    Brayan Niño
•    Andrés Rodríguez
•    Jefferson Alexis Marín Morales
•    Santiago Moreno Moreno
•    Kevin Antoni Agudelo Jiménez
•    Joan Nicolás Guerrero
•    José Emilson Ambuila
•    Harold Antonio Rodríguez
•    Wenceslao Solis
•    Javier Uribe
•    Jhon Wainer Escobar Marin
•    Héctor Morales
•    Elvis Vivas
•    Dylan Fabriany Barbosa León
•    Daniel Alejandro Zapata
•    Lucas Villa Velásquez
•    Luis Hernán Ladino Bañot
•    Joan Sebastián Quintero Múnera
•    Jhon Alexander Yotengo Chaguendo
•    Michael Joan Vargas López
•    José Mauricio Velasco Osorio
•    Yorleifer Herrera
•    Angie Johanna Valencia Ordóñez
•    Julián Erasmo Vallejo
•    Cristian David Orozco
•    Vladimir Steven
•    Johan Ricardo Idrobo
•    John Erick Larrahondo
•    Breiner Chud Arango
•    Jorge Iván Cañas Castro
•    Camilo Andrés Arango García
•    Juan Camilo Vargas
•    Juan Guillermo Bravo Manzanares
•    Luis Eduardo López Solano
•    Juan Pablo Cabrera
•    Sebastián Herrera
•    Carlos Alzate
•    Luis Fernando del Castillo
•    Michael Andrés Aranda
•    Sebastián Jacanamijoy
•    Daniel Steven Sánchez
•    Jhonatan David Basto Goyeneche
•    Jordany Rosero Estrella
•    Carlos Andrés Hernandez Bejarano
•    Javier Alonso Moreno Tobar
•    Segundo Jaime Rosas
•    Cristhian Javier Delgadillo Sánchez
•    Bayron Lasso
•    Diego Usurruaga
•    Elkin Andres Fernández
•    Jhon Gerardo arenas Imbachi
•    Andrés Grisales Vélez
•    José Orlando Benavidez Orozco
•    Juan David Muñoz Montenegro
•    Eloy Alejandro Mata Díaz
•    Jaime Alonso Fandiño Arias
•    Cristian David Castillo
•    Yeison Benavides
•    Camilo Galíndez
•    Alquimedez Santana
•    Duvan Felipe Barros
•    Juan David Cuervo
•    Andrés Cordoba Tamaniza

Nombres de los 80 jóvenes víctimas de la violencia estatal durante el Paro Nacional, junto a los más de 400 desaparecidos, los 171 líderes sociales asesinados en 2021, y los 43 excombatientes que firmaron la paz asesinados el mismo año.

Search