Guggenheim Urdaibai, ¡bluff! ¡Y ahora qué!
En el dilema entre naturaleza protegida y arte/cultura/turismo en Urdaibai, la sociedad de Busturialdea ha elegido inequívocamente, la primera. Vistas las movilizaciones, las demandas judiciales y la participación y respuestas al homologado proceso de «escucha activa» implementado por Agirre Lehendakari Center con consenso institucional, no cabe otra conclusión.
En ese contexto era imposible seguir con una gobernanza autoritaria, de globos sonda y agenda oculta. El Patronato del GG de Bilbao ha tenido que adelantarse al informe final de enero del proceso de escucha, mediante el cierre solemne de un proyecto, ocurrente y sin criterio iniciado hace 18 años. El abandono es un regalo arrancado para Navidad. A partir de ahora nunca se podrá entender un «desarrollo sostenible» a costa de una naturaleza protegida. Es un gran precedente. Hemos salvado comunitariamente el estuario de una amenaza más.
La otra es la permanencia de un Astillero con concesión caducada y no ejecutada por Miteco, que es una herida sangrante en cualquier foto aérea sobre el corazón del estuario. Pero, al lado, está la necesidad de retención y aplicación de los 40 millones de euros de Miteco, reservados para descontaminación y limpiezas de la marisma. Existen idénticas razones que antes. Ahí tiene algo que decir el PSE-EE.
Se han perdido 20 años con la polarización en un proyecto milagro y desenfocado, en lugar de haber puesto en el centro del debate decisional un desarrollo comarcal polivalente, multisectorial y descarbonizado, sostenible de verdad, sin afectar al estuario y a su fauna.
En la actualidad hay aprobado un Plan Económico Comarcal para 5 años. No fue homologado por el conjunto del Grupo Motor, contrariamente a lo que se nos dijo entonces, lo que da pie, tanto a exigirlo por los 20 Ayuntamientos, como a revisar algunos de sus rubros, especialmente el absurdo de dedicar el 30% del plan nuevo a un bidegorri –como si sobrara el dinero–, mientras se deja huérfana una larga lista de necesidades sociales, incluida la vivienda.
En suma, en mi opinión, hay tres focos principales: el astillero; los 40 millones para descontaminación del estuario; y activar el Plan Económico revisado. Son tareas colectivas para el futuro global de Busturialdea.