Hora de actuar contra el despoblamiento rural. Algunas propuestas

Después de todo lo que se publica y se ha publicado sobre la despoblación de los núcleos rurales creemos ha llegado la hora de actuar

13/12/2019

Alguien dijo con mucho sentido: «Si quieres que algo sea hecho nombra un responsable, si quieres que algo se demore eternamente nombra una comisión».

Después de todo lo que se publica y se ha publicado sobre la despoblación de los núcleos rurales creemos ha llegado la hora de actuar.

El diagnóstico de las causas se ha realizado en toda Europa, donde se da este fenómeno con más o menos virulencia, y se podría resumir en dos hechos:

- Disminución efectiva de servicios básicos en las zonas rurales frente urbanas.

- Y cambio en los hábitos de vida de las zonas rurales con la desaparición de formas de vida ligadas a la tierra y una menor actividad económica en general.

Nosotros deberíamos añadir que no se han puesto en valor las ventajas de los núcleos rurales en cuanto a convivencia, solidaridad, ayuda mutua, silencio, convivencia intergeneracional, sostenibilidad ambiental etc.

Después de todo lo que se ha hablado creemos que es hora de actuar, de empezar a hacer cosas concretas. Aunque sabemos que este no es un problema exclusivo del Gobierno Foral, a él nos tenemos que dirigir como la administración con más competencias y, junto con la local, la más cercana. En los diferentes foros de discusión hay unanimidad en cuanto que el problema debe ser abordado de una manera transversal entre todos los departamentos del Gobierno. Hay ejemplos en Europa de éxito en la lucha contra la despoblación y podemos intentar aprender de ellos.

Respecto a los cambios en la forma de vida a los que aludíamos como una de las causas del despoblamiento, es difícil aportar medidas concretas, pero sí se pueden afrontar actuaciones que contribuirían a una mejora de la situación. Es precisa una política foral orientada a potenciar los productos ecológicos y de cercanía y su comercialización en colaboración con las entidades locales para tratar de conservar modos de vida y puestos de trabajo que fijen población en el medio rural, tanto en pueblos pequeños como medianos de toda la geografía. Generar espacios de venta directa para productores de toda la geografía no puede ser difícil, y tiene un impacto directo sobre la rentabilidad de las pequeñas explotaciones. A la par que se pueden potenciar los grupos de consumo en poblaciones de toda la comunidad. Todo ello, junto con la puesta en valor de la imagen y la marca de los productos de las distintas zonas.

También el transporte es un elemento clave en la problemática del despoblamiento y por eso deben darse soluciones para el desplazamiento desde los núcleos rurales hasta las cabeceras de comarca y desde estas cabeceras a Iruña–Pamplona, teniendo en cuenta a los estudiantes de Formación Profesional y Universidad, así como al resto de población. Si facilitamos transporte hasta los centros docentes, eliminamos una de las causas actuales de emigración hacia la ciudad. Se debe poder dar licencias de taxi en poblaciones pequeñas o entre varios núcleos pequeños de población si hay demanda. El nivel de inversión actual de Navarra en transporte interurbano está muy por debajo de lo que corresponde por su nivel de riqueza.

En el ámbito educativo, en algunos núcleos de población se están creando centros de educación IESO que hacen que la salida de las zonas de referencia no se produzca hasta el Bachiller, pero en las cabeceras de comarca y en los pueblos grandes de La Ribera debe haber enseñanza obligatoria hasta los 16 años para evitar que la población joven salga de las zonas rurales a edades tan tempranas.

En relación con la cultura debemos acercar las diferentes actividades culturales hasta los núcleos rurales, favoreciendo además la supervivencia de pequeños grupos culturales navarros. Ideas que funcionan como bibliotecas ambulantes se deben potenciar.

Internet es una de las claves de la supervivencia del medio rural. La banda ancha tiene que llegar, con el apoyo institucional, a donde no llegan las compañías privadas por falta de rentabilidad. No vale decir que va a llegar al 96% de la población sin decir cuál es el plan concreto para el 4% restante que es el de los núcleos más pequeños. Porque, además, ese 4% supone decenas de núcleos de población y amplias zonas del territorio foral.

La atención de las personas mayores resulta también fundamental y es preciso contar con un servicio basado, en buena medida, en una red de centros de día, pequeñas residencias, viviendas colaborativas, pueblos adaptados. En las zonas rurales hay muchas personas mayores, a las que darles el derecho a poder quedarse en sus pueblos, generando riqueza y empleo y evitando que esos recursos se vayan también a las ciudades.

Los núcleos rurales necesitan también locales sociales y de ocio. En la mayoría de las localidades pequeñas se ha conseguido, con el esfuerzo de sus habitantes y entidades locales, una sociedad o un local cerrado. Pero además, todas las pequeñas localidades deben contar con un espacio cubierto en el que poder practicar algún deporte o servir simplemente como lugares de juego y encuentro. La existencia de una piscina de verano.

Desde el Parlamento Europeo se incide en la posibilidad de establecer incentivos fiscales para la actividad empresarial en las zonas despobladas. Tampoco podemos olvidar la dificultad en encontrar vivienda en alquiler o venta para los que quieren vivir en el ámbito rural habiendo tantas viviendas vacías.

En esta breve relación, hemos expuesto solo algunas de las medidas necesarias para frenar el despoblamiento rural, que son, además, posibles y pueden acometerse sin demora. Medidas en las que el Gobierno de Navarra debe jugar, dadas sus competencias y sus capacidades, un papel fundamental, junto con las entidades locales. Habrá otras ideas que se puedan hacer, pero lo importante es empezar a concretar medidas con la partida presupuestaria suficiente.

Todo ello sin obviar la demanda de que cada vez que la elaboración de las leyes o decretos forales incluya un estudio de impacto sobre el medio rural.

En la legislatura pasada, por medio de un proceso participativo amplio que llevó a cabo la Federación de Municipios y Concejos con la participación de alcaldes y concejales de toda Navarra, se aprobaron unas líneas maestras para la elaboración de una ley de Administración Local que venía siendo demandada desde todos los sectores desde hacía mucho tiempo. No se hizo por unanimidad, pero tenía un consenso muy amplio, y en su elaboración participaron muchas personas interesadas en hacer una Administración cercana y eficiente. La norma incorporaba medidas de descentralización, con la creación de las comarcas, que pueden hacer más fácil la llegada de servicios a todas las zonas de Navarra. No podemos dejar de ponerla en práctica. Sin ponerla en práctica, no podemos decir que es mala. Seguro que tiene cosas que mejorar y seguro que después de su puesta en marcha se ven posibles modificaciones para ello. No podemos marear la perdiz con esta ley y seguir quejándonos de que todos los servicios están en Pamplona y Tudela y el resto está abandonado. En resumen, proponemos empezar a hacer algo.

Para terminar, otra cita de otro ilustre. «Las cosas no se dicen, se hacen, porque así hablan por sí solas».

* Firman este artículo Marivi Goñi Azanza, exalcaldesa de Gesalaz; Pablo Azcona Molinet, alcalde de Lodosa; David Campión Ventura, alcalde de Ollo; y Javier Albizu Sanz, excalde de Artazu.

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