Inaceptable
Conociendo los antecedentes del personaje, es posible que Zelenski ni conociera la historia de dicho bombardeo, ni la ubicación de Gernika, ni la autoría del mismo (el ejército nazi, con la participación de colaboracionistas locales).
Zelenski –y lo que representa–, cual actor secundario, cumple el papel escrito por los guionistas de los distintos gobiernos estadounidenses, en su objetivo de controlar o desestabilizar Eurasia; a China, en concreto, pasando por Rusia.
Un guión que incluye el golpe de estado de Maidan, para facilitar el acceso de este sumiso personaje pro OTAN al gobierno, así como su particular y sangriento artículo 155 a las regiones «separatistas», provocando más de 14.000 muertes. Y, por supuesto, la ilegalización de partidos opositores de izquierdas y el encarcelamiento de miembros de los mismos.
Como en cada una de sus actuaciones ante las instituciones seleccionadas al efecto, en su intervención en el Parlamento Español, tampoco podía faltar una referencia a un hecho trágico. En este caso, este miembro de la extrema derecha, la misma que gobierna en Polonia, Hungría... o en el Madrid autonómico (el de Ayuso y su concepción de la libertad), se atrevió a citar el bombardeo de Gernika, provocando el aplauso de, entre otros, los herederos políticos de quienes la bombardearon, que acusaron a «rojos y separatistas» del hecho y no han condenado el alzamiento fascista y la posterior dictadura sangrienta. Aún hoy, más de 100.000 personas se encuentran desaparecidas en cunetas y otras fosas comunes. Auténtico crimen de guerra.
Conociendo los antecedentes del personaje, es posible que Zelenski ni conociera la historia de dicho bombardeo, ni la ubicación de Gernika, ni la autoría del mismo (el ejército nazi, con la participación de colaboracionistas locales).
Pero lo que sí conoce, porque forman parte de su ejército, es la presencia de batallones nazis que, entre otras acciones, son responsables de buena parte de las 14.000 muertes antes citadas. Así como el reconocimiento público (estatuas, declaraciones institucionales, etc) de líderes nazis ucranianos que colaboraron con sus colegas alemanes en el exterminio de judíos, gitanos, comunistas, etc. Es decir, mientras que, con objetivos políticos, se atreve a citar el bombardeo de Gernika, al mismo tiempo organiza, apoya y protege organizaciones nazis (militares, políticas y sociales) que se reivindican herederos del nacionalsocialismo alemán, el mismo que la bombardeó.
Y esto merecía una contestación inequívoca. Por eso, considero inaceptable la presencia de grupos de izquierda en esta puesta en escena, con o sin aplausos, ya que se ha tratado de una acto de blanqueamiento de la extrema derecha europea y de un criminal de guerra, orquestado por los servicios de inteligencia de EEUU, porque, no lo olvidemos, Zelenski, también es de «sus hijos de puta».