Dr. Javier Ágreda Peiró
En nombre del Equipo de Atención Primaria del Centro de Salud de San Jorge

Otro ataque de la Consejería de Sanidad contra nuestra salud

Es natural que sintamos vértigo ante el precipicio hacia el que nos están empujando los políticos que nos gobiernan.

Nos enteramos aprisa y corriendo, y por los medios de comunicación –porque no han hablado ni con los sindicatos- de que la Atención Primaria se va a “modificar” el mes que viene, bajo el mendaz pretexto de redistribuir entre algunos Centros de Salud los recursos actualmente existentes, con el fin de mejorar el Servicio de Salud.

Le llaman “redistribuir” a repartir un creciente número de población entre el mismo número de profesionales para poder atenderla, solo que más repartida geográficamente. Curiosa aritmética del lenguaje: a mermar la atención, a empobrecer el servicio, en definitiva, a empeorarlo, le llaman mejorarlo.

Dentro de las diversas áreas del campo sanitario, la Atención Primaria constituye el primer servicio, el más básico y esencial. La experiencia así lo viene demostrando y así lo reconoce la Organización Mundial de la Salud. La misma OMS lleva más de treinta años insistiendo en que una buena Atención Primaria, accesible, bien dotada y resolutiva, es más eficaz sanitariamente y más rentable económicamente que cualquier alternativa como Urgencias u Hospitalizaciones.

Para dar un buen servicio de Asistencia Primaria, se estima que el máximo de pacientes (o sea, “tarjetas sanitarias” o “cartillas”) sea de mil quinientas por médico y enfermera (o “unidad básica”).  Así está reconocido oficialmente, en especial para los Centros de Salud que, además de la estricta Atención Primaria, imparten enseñanzas de medicina, enfermería, trabajo social, etc., a estudiantes de esas disciplinas. Así lo manifiestan el Ministerio de Sanidad y el de Educación en el Acuerdo/Decreto Ley firmado por ambos, a ese respecto: en los Centros de Salud con dicha docencia, el cupo máximo de tarjetas/cartillas sanitarias no debe pasar el número de mil quinientos.

Pues bien: en el Centro de Salud de San Jorge- Sanduzelai, a partir de mediados del próximo octubre se nos priva de una de las ocho “unidades básicas” ahora existentes, por lo que los mil cuatrocientos setenta pacientes de su incumbencia deberán ser repartidos entre los siete que quedan. Resultado: doscientos pacientes por médico, de inmediato. Y el barrio sigue aumentando su población.

Además, en este Centro de Salud de San Jorge- Sanduzelai hay docencia también, donde se imparten las enseñanzas ya mencionadas, y se forma en la especialidad de Medicina Familiar. Actualmente hay ocho médicos “Residentes” (en prácticas) que dependen del Centro de Salud. ¿Cómo se va a mejorar el servicio y la docencia disminuyendo el personal que debe ejercerlo?.

 La Dirección de Atención Primaria o la Consejería de Sanidad le podrán llamar a esto “modificación”, “redistribución” o lo que les venga en gana, pero en román paladino eso es sobrepasar el cupo con creces, incumplir un Acuerdo Ministerial y, sobre todo, empeorar el Servicio de Salud, no mejorarlo. Así de simple. Así de claro. Así de inquietante.

En 2008 comenzó a aplicarse un Plan de Mejora aprobado por el ejecutivo foral y premiado como Proyecto de  Investigación y Actualización de los Centros de Salud, reconocido también por el Ministerio de Sanidad, uno de cuyos puntos recogía ese compromiso de no superar las mil quinientas tarjetas/cartillas referidas. Y ello como algo básico porque, además, programaba reformas administrativas, una cartera de servicios para los distintos estamentos sanitarios, etc. Nada que ver, sino todo lo contrario de lo que estamos padeciendo. Acabamos de sufrir unas raquíticas sustituciones durante las vacaciones veraniegas; carecemos de sustituciones si hemos de ausentarnos por cualquier cursillo de formación o reciclaje, o en casos de una breve enfermedad..

Es una constatación muy preocupante. ¿Dónde está la función socio sanitaria del Centro de Salud en esta política miope del ahorrar por ahorrar, sin reparar en el coste de sus consecuencias y en el criterio autorizado de la OMS? ¿Cómo vamos a cumplir los diferentes programas sanitarios que se postulan – el último el de la prevención del cáncer de colon – con menos personal sanitario?.

Si los objetivos de un Centro de Salud son: prestar una atención socio sanitaria integral, prevenir riesgos cardiovasculares, prestar asistencia a los enfermos crónicos, hacer un buen seguimiento de los pacientes encamados; desburocratizar la sanidad...¿cómo los vamos a cumplir? ¿Reduciendo el número de profesionales implicados?

 Una sociedad sana y madura debe defender su derecho a la salud integral entre cuyos pilares se encuentra el de la Atención Primaria. Los profesionales de la sanidad denunciamos la medida anunciada como un empujón más hacia el abismo, rechazamos semejante recorte de personal, afirmamos que va en claro detrimento de la Sanidad Pública y es contrario a las recomendaciones y directrices de la OMS y a los Acuerdos Ministeriales existentes, así como a la línea de progreso y mejora apuntada en años recientes por el propio ejecutivo foral.

Reclamamos una Sanidad Pública de calidad, digna de nuestra sociedad y exigimos que la política sanitaria se haga consensuadamente con los profesionales sanitarios y las organizaciones sindicales del sector, así como de la población representada por partidos políticos, asociaciones, etc.

¡No a los recortes en Atención Primaria!

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