Secuestro
Una vez más la población, en realidad las masas, en el momento que se movilizan por algo concreto son imparables. Las masas siempre se desprestigian porque son incontrolables, por ello cualquier poder les tienen pánico. En la actualidad toda la dispersión de conocimiento a través de cualquier plataforma, y con la IA, equivale a la dilución de las convicciones, porque las hibridaciones rompen lo sólido, lo fluido jamás construye nada, todo lo contrario, hace a la sociedad perezosa en el pensamiento y, por supuesto, en la acción.
Todo el entramado de cualquier Estado está pensado para que las masas no cristalicen. Los medios de comunicación, junto con una enseñanza que instruye para ser dóciles, para no pensar que no sea lo que el poder establecido desea. Toda esta urdimbre está rodeada de una legislación que en cualquier momento te pueden etiquetar de terrorista, por lo tanto, de no humano, apoyada por los ministerios que se encargan de la represión. Todo este entramado funciona en nuestra maravillosa Europa.
Las reacciones estrictamente partidistas por la constancia de las masas para presionar que un equipo ciclista profesional, que genera negocio –por esto no es deporte, es negocio– no corriese La Vuelta. Defender al Estado de Israel, como lo hacen constantemente los plumillas, y demás mercenarios, que su trabajo consiste en asfaltar el camino para que los políticos sin escrúpulos puedan manifestar cualquier fechoría, y en el momento que no disponen de escapatoria hablan de la salida trillada de los negocios. Lo miserable siempre acaba en el mismo lugar: intereses económicos de las súper minorías.
Si uno se molesta para indagar un mínimo de lo que hay detrás de los organizadores de estos espectáculos, se puede observar que hay grupos económicos muy importantes, junto con entramados empresariales de la comunicación, con toda la cohorte del periodismo deportivo, que es el más manipulador de todos juntos. Los directores de los eventos resulta que tienen más poder, en este caso, que un jefe de Gobierno. Como sucedió en el Giro del 2018, que empezó en Jerusalén, con la censura obligada de no escribir Jerusalén Oeste, para poderse celebrar. Es interesante leer las crónicas babosas, relatando el gran acontecimiento, todas estas empresas son como mínimo cómplices de los asesinatos que han ocurrido desde siempre, y siguen sucediendo.
Lo que es intolerable que cualquier director de un acto de pacotilla, tengan más poder que los políticos electos. Mírese por donde se mire, esta es la situación en que se encuentran estas democracias secuestradas por los grupos financieros y empresariales. En el Principat, se coarta la libertad de cátedra, que ha dejado de existir, se obstaculiza desde el Departament d'Educació una acción para poder hablar sobre lo que sucede en Palestina a los alumnos. Toda la pedagogía de educar en valores y por la paz es una falsedad más. La mayoría de directores de las escuelas no quisieron hablar sobre esta censura, y desde la magnífica Televisión pública, con muchos colorines, salieron los pelotas y trepas para justificar que en estos momentos hay muchas más guerras. No se engañen, la clase dirigente en el Principat es sionista.
Atentamente,