Tenemos que llenar los euskaltegis
En AEK ya hemos iniciado la campaña de matriculación para el curso 26/27. Seguramente ya habrás podido ver, escuchar y/o leer mensajes como estos: «Aprende y vive el euskara con comodidad», «Queremos que los euskaltegis sean espacios cómodos para aprender euskara, que los alumnos al salir dispongan de recursos en todos los ámbitos», «Todo/a aquel/la que quiera aprender, mejorar y practicar euskara tiene abiertas las puertas de los euskaltegis de AEK», «Hemos adaptado la oferta a las necesidades del alumnado», «Convocamos a toda la ciudadanía a acudir a nuestros euskaltegis»... Además, nos hemos reunido una nutrida representación del área de la euskaldunización y alfabetización de adultos para subrayar la importancia de nuestro sector en el proceso de normalización y revitalización del euskara, y realizar un llamamiento a la ciudadanía a que aprenda el idioma. De manera unánime y rotunda hemos declarado que la euskaldunización de adultos es una tarea que compete a toda la sociedad, no solo a nuestro sector. En ese mensaje deseo centrarme, estimado/a lector/a, en las siguientes líneas.
Quienes nos esforzamos en la labor de euskaldunizar adultos realizamos ímprobos esfuerzos. En AEK, por ejemplo, llevamos décadas trabajando para llevar a buen puerto nuestra misión: que todos los habitantes de Euskal Herria puedan vivir cómodamente en euskara. Miles de ciudadanos se han acercado a los euskaltegis de AEK para aprender euskara, reforzar su nivel o simplemente practicar, para poder desarrollar sus relaciones cercanas en euskara, para mejorar su situación laboral, etc. Por otra parte, no podemos olvidar el curso 1976/1977, ya que un acontecimiento de aquella época dio una nueva dimensión a la euskaldunización y alfabetización de adultos: el número de matrículas se incrementó en un 300%, y el aprendizaje del euskara por parte de gente adulta se convirtió en un verdadero fenómeno social, constituyéndose en un hito para la supervivencia del euskara. Han transcurrido 50 años, pero he querido recordártelo, amigo lector, amiga lectora, ya que el euskara sigue necesitando hechos tan significativos como aquel de cara a un nuevo renacimiento.
Recientemente, el Gobierno Vasco ha iniciado el trámite para que el euskara sea declarado Bien Cultural Inmaterial de Protección Especial, esperando que dicho título le otorgue mayor prestigio y un reconocimiento jurídico y administrativo más sólido (que así sea). Mientras tanto, la ofensiva contra nuestra lengua sigue siendo dura: el TSJPV ha anulado el decreto del Gobierno Vasco destinado a regular el euskara en el sector público, la Prefectura de los Pirineos Atlánticos ha impugnado el nombre en euskara de un camino de Larresoro... Ante todo eso, ¿cómo activar un nuevo renacimiento? Euskalgintzaren Kontseilua ha hecho pública una iniciativa que busca desarrollar un nuevo impulso para revertir estas tendencias regresivas, proponiendo un objetivo a la sociedad: 300.000 euskaldunes más para el año 2036; es decir, ganar 30.000 euskaldunes competentes cada año en el plazo de una década (o sea, duplicar el ritmo de euskaldunización actual). Una de las claves, sin duda estratégica, es la euskaldunización y alfabetización de adultos. El reto es preparar 120.000 euskaldunes competentes en 10 años. Para AEK esa es la meta, nuestro objetivo.
También tú puedes colaborar en dicha tarea. Quien quiera aprender, mejorar y practicar euskara tiene abiertas las puertas de los euskaltegis de AEK para aprender con comodidad. Para ello, AEK cuenta con más de cien euskaltegis en toda Euskal Herria, desde los que llegamos a otras muchas localidades. Sin embargo, la implicación de todos es fundamental para que la ciudadanía tome la decisión de aprender. En esta situación, me dirijo a ti. ¿Tienes en tu entorno a alguien que no haya dado todavía el paso de aprender euskara? Pues anímalo a ello. ¿Conoces a alguien que tenga dificultad para hablar en euskara? Anímate a ayudarlo. ¿Tienes pendiente dar el salto para mejorar tu euskara? Ven a vernos. Tenemos un sinfín de vías y métodos.
El futuro del euskara es incierto; cada vez son más evidentes las señales del estancamiento en el proceso de su normalización y revitalización. El porvenir de nuestro idioma y de la comunidad vascoparlante está en juego; ahora es el momento de dar un salto, un momento en el que compartimos muchas responsabilidades entre todos. Querido lector, querida lectora, debemos dar pasos conjuntos para lograr cambios estructurales. En AEK nos comprometemos a actuar, influir y avanzar en tal dirección. Tenemos un reto de gran envergadura, pero estamos convencidos de que llevar a cabo nuestra resolución es factible, siempre y cuando se sumen valentía política, recursos suficientes y la implicación de toda la sociedad. Lo voy a repetir: la euskaldunización de adultos es un deber de toda la sociedad. Que también este curso sea un punto de inflexión de cara a garantizar el futuro del euskara en la senda hacia un nuevo renacimiento. ¡Llenemos los euskaltegis! Apreciado lector, apreciada lectora, ¿puedes ayudarnos?