Desde Gasteiz hasta Oarso
Tiempos de esperanza, del basta ya, de tener recuperados nuestros derechos civiles y políticos para poder ejercerlos en libertad, sin tener que estar escondiéndose para no ir a la cárcel. Como ya ocurrió en Gasteiz con Ekaitz hace un año, cuando dijo basta ya. Pero está en la cárcel y queríamos pensar que sería el último que entraría por defender sus derechos civiles y políticos. ¡Qué ilusos somos!
Para España el basta ya es renegar de nuestros ideales e ilusiones, es decir, rendirnos, arrastrarnos y convertirnos en unos de los diez mandamientos del neoliberalismo que es el borreguismo.
Desde estas líneas, unos padres de este pueblo, animamos a todos estos jóvenes y no tan jóvenes a pelear junto a estos chavales, que son un diez, o sea un referente sin el cual estaríamos abocados a ser unos peleles del sistema. Estos chavales de Orereta son una parte de la dignidad de nuestro pueblo.