Emergencia sanitaria
En plena emergencia sanitaria, con una crisis económica brutal, conviene recordar con qué apoyo ciudadano llegaron PNV y PSE al Gobierno Vasco. Hace un mes, en las elecciones al Parlamento Vasco, el total del censo era de 1.794.316 de electores con derecho a voto, el PNV obtuvo 349.960 votos, un escaso 19,50% del censo, y el PSE obtuvo 122.248 votos, otro más escaso 6,81 % del censo. La abstención fue de un 49,22%, uno de cada dos votantes no voto.
Preocupa y mucho, que con ese exiguo 26,31% de votos sobre el total del censo, el Gobierno de PNV y PSE estén hablando otra vez del calendario de transferencias pendientes del Estatuto, del autogobierno, etc., cuando lo que realmente preocupa a la ciudadanía es la pésima gestión de Osakidetza, de la pandemia, de la educación, de las residencias, del empleo, etc.
Por qué tienen tanto empeño en que se transfieran las competencias pendientes, si las que ya tiene transferidas el Gobierno Vasco, como son la sanidad, la educación, la seguridad, el medio ambiente, las han gestionado igual de mal o peor que en otras autonomías, con miles de muertos y cientos de miles de afectados. Será porque con más competencias el PNV y PSE podrán crear más cargos públicos para colocar a los que viven del carnet del partido, porque vienen malos tiempos para el empleo.
En las próximas elecciones la abstención podría ser del 80%, pero parece darles igual por que saben que con que vayan a votar sus afiliados ya tendrán la mayoría de los votos. Los partidos políticos como agencias de colocación.