Gara no puede permitir la infamia y la calumnia
El sábado, el debate de la Sexta fue testigo de un habitual rifi -rafe entre el miembro de Podemos, Pablo Iglesias y el subdirector de 'El Mundo', Eduardo Inda. Es lo de siempre. Aparte de los nervios de la derecha española y su sarta de mentiras habitual, GARA tuvo una presencia notable entre los argumentos del ultraderechista del periódico amarillo y filo – fascista de Madrid.
Una y otra vez, este sujeto acusó a Pablo Iglesias de connivencia con ETA. Lo hizo con dos argumentos, uno, un debate en Venezuela con participación de Sabino Cuadra, parlamentario de Amaiur. A Sabino le llamó etarra. Y una entrevista en GARA, periódico de ETA. Esta afirmación la sostuvo el elemento más de media docena de veces.
Más allá de la idea que la dirección de GAR Atenga acerca de la libertad de expresión, creo que la protección de GARA como proyecto de sus redactores, del accionariado y de sus lectoras y lectores merece una querella contra este sujeto, un elemento peligroso que bebe de las fuentes de Goebbels y práctica el principio del nazismo-falangismo en materia de desinformación: el miente y calumnia, que algo queda.