Iruña-Veleia
Cuando leí en la prensa, hace ya algunos años, el hallazgo de los yacimientos en Iruña-Veleia, cerca de Vitoria-Gasteiz, y se informó del contenido encerrado en los mismos, confieso que me llevé una gran alegría. Se llegó a comentar que los hallazgos arquelógicos podían ser comparables, en importancia, a los yacimientos de Vindolanda (Reino Unido) y Pompeya (Italia). Se hallaron ostracas, jeroglíficos egipcios, una figura del calvario, incripciones latinas, vocablos en euskera, etc. etc.
Al poco de hacer público el hallazgo, un equipo científico de expertos de la UPV declaró que el hallazgo era un fraude, y el equipo aportó supuestamente suficientes argumentos desmostrando la falsedad de los hallazgos. Mi alegría se tornó en una verdadera decepción. Posteriormente, los defensores de la autenticidad de los hallazgos arqueológicos llevan varios años dando conferencias, a algunas de las cuales he asistido. Echo en falta conferencias organizadas por el equipo que proclama la falsedad de los hallazgos e incluso debates públicos entre ambos grupos, pues el tema afecta a nuestro patrimonio cultural y tenemos derecho a estar informados.