Prisión
Pensar que la pena de muerte y las prisiones reducen la delincuencia, es una leyenda del poder. Cesare Beccaria, S. XVIII, escribió que la pena de muerte no impide los crímenes, y que la privación de la libertad es peor que la pena de muerte. Foucault, ve la prisión como un éxito porque se legisla para que las inmensas masas de dinero provenientes del tráfico de las drogas, del tráfico de personas, y de las armas, la lleven a término delincuentes, que en definitiva las ganancias mayores van a parar a los bolsillos de los supuestos hombres de bien, que por medio de una estrategia en que el miedo de la sociedad hacia el delincuente, se canaliza a través de un control cada vez más riguroso que va en contra de sus propios beneficios. En la obra "Los Miserables", de Víctor Hugo, el personaje real y verídico de Vidocq, visibiliza el hilo de oro delincuencia, leyes, poder y economía. El caso del Palau, y la entrada a la prisión, por parte de personas que se han apropiado dinero público, no deja de ser una cortina de humo en que toda la estructura que se ha beneficiado de la arquitectura de recogida de impuestos fuera de la ley, los grandes favorecidos están ocultos en todo el entramado. Es una justificación para hacer creer que quien la hace la paga, una falacia para encubrir los prisioneros políticos del momento, para echar arena a los ojos, que la función de la prisión en según en qué casos, no es otra cosa que anular las exigencias de más de dos millones de catalanes. La entrada en prisión de estas personas que han delinquido con consentimiento tácito de muchos más, es una doble derrota, la falta de humanidad, de la propia especie que necesita de castigos inhumanos para lavar sus propias miserias, que para nada impide las comisiones de nuevos contratos y no solo en el mundo del futbol, también con las pateras, y el tráfico indecente entre estados con dinero público, para controlar flujos de emigración y en sectores industriales muy poderosos, que no es necesario ir muy lejos, del Palau, como campeonatos de fútbol, olimpiadas, y de trasmisiones varias. La prisión es la derrota absoluta y total de la especie humana, se tenga 18 años, como 40 años, como 97 años.
Atentamente,
Enric Vivanco Fontquerni